EL PAIS / EXPORTACIONES NO TRADICIONALES
Un Derrumbe Histórico
De 7.000 a 2.500 millones de dólares han caído las exportaciones no tradicionales. Venezuela registra un saldo negativo en inversiones y sólo 2 ó 3% de los dólares oficiales se destinan a importar bienes de capital y equipos.
Francisco Mendoza (AVEX). “A nosotros, en las aduanas nacionales, nos está tomando de 4 a 6 semanas sacar un contenedor”.
En los últimos cuatro años, las exportaciones no tradicionales de Venezuela han caído de 7.000 millones de dólares a 2.500 millones al cierre de 2008, el monto más bajo en dos décadas, hecho que induce a Francisco Mendoza, presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores, AVEX, a enfatizar que las ventas externas distintas al petróleo y sus derivados corren peligro de desaparecer en un plazo relativamente breve.La historia del sector exportador venezolano ha sido complicada, pero tal parece que nunca se había llegado a un punto tan negro como el actual. Las deudas por incentivos fiscales no reconocidos, como el reintegro del Impuesto al Valor Agregado y el famoso “Draw Back”, llegan a 1.000 millones de dólares, pero, más que la cantidad de estos pasivos, lo grave es que jamás se reducen, sino que, por el contrario, se acumulan, pese a que el Estado hace algunos pagos puntuales, no a los 60 días de causado el tributo, como dice la norma, sino con un retardo de entre 18 y 24 meses.Los exportadores venezolanos son héroes en el sentido literal de la palabra, porque insisten en penetrar mercados foráneos no solamente sin incentivos, sino que también deben cargar con obstáculos adicionales, como los relacionados con el funcionamiento de los puertos y sus aduanas. Las historias son espeluznantes…Los empresarios, por ejemplo, se ven sometidos a un aluvión de requisitos y trámites, los cuales pueden cambiar o incrementarse, dependiendo de la “sacra” voluntad de algún funcionario portuario, ministerial o del Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria y Aduanera, SENIAT.“Todavía no existe una definición clara de las funciones de los entes públicos en las aduanas y puertos. Entonces, no hay coordinación entre ellos y eso demora los movimientos de mercancía. Por ejemplo, una empresa aduanal en Estados Unidos, que maneja entre 500 y 600 containers al mes, es operada por 3 personas, mientras un agente aduanal venezolano, con el mismo volumen de trabajo, necesita de 30 a 35 trabajadores. La aduana de Panamá moviliza, nacionaliza y entrega un container de mercancía en 48 horas. El Salvador, en casos especiales, solicitados por el importador, hace la aduana en las fábricas o en los comercios; pero a nosotros, en las aduanas nacionales, nos está tomando de 4 a 6 semanas sacar un contenedor”, cuenta Francisco Mendoza.Qué pasa en La Guaira, por ejemplo. “Ahora se ha tomado la decisión de que, para el reconocimiento de un producto en La Guaira, tiene que ir el representante legal de la empresa; es decir que los agentes aduanales, que están permitidos por la Ley y autorizados mediante poderes notariados, no funcionan, porque el ciudadano Administrador de la Aduana de La Guaira decidió que tiene que ir el representante legal de la compañía importadora, lo cual implica una traba importante y una enorme pérdida de tiempo en el proceso”.A todo esto hay que sumar la “recentralización” de los puertos que ha generado una incertidumbre mayúscula entre los importadores, debido a que no se sabe qué cambios administrativos y operacionales se producirán. Esto de la incertidumbre administrativa llega a tal extremo que el Presidente de la AVEX no tenía conocimiento, en el momento de conversar con GERENTE, de cuál Ministerio había quedado con las competencias relacionadas con Comercio Exterior, a raíz de la más reciente reestructuración del Gabinete del presidente Hugo Chávez, ya que, con la desaparición del despacho de Industrias Ligeras y Comercio, no estaba claro cuáles funciones irían a parar al nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias o al también novísimo despacho de Comercio, cuyo titular invierte la mayoría de su tiempo interviniendo empresas y despachando camiones de productos a zonas populares.
DATO. 96% del total de las importaciones corresponde a petróleo y sus derivados, mientras que, en la década de los ´90, esa dependencia era de 83%.
La Soberanía está en los PuertosDe acuerdo con Francisco Mendoza, titular del gremio de exportadores, la dependencia económica del ingreso petrolero se ha elevado a niveles inéditos: 96% del total de las importaciones corresponde a petróleo y sus derivados, mientras que, en la década de los ´90, esa dependencia era de 83%, un indicador igualmente elevado, pero lo grave es que el país haya retrocedido en lugar de avanzar.Mendoza sostiene que otras naciones pueden servir de ejemplos positivos sobre la conveniencia de diversificar las fuentes de ingreso. “Chile ha reducido su dependencia del cobre de más de 70% a 40%, Argentina diversifica agresivamente sus exportaciones y, más allá de la carne y cereales, ahora exporta materiales y equipos. Brasil ha venido diversificando su cesta de exportaciones con mucho éxito, al igual que México y Colombia, mientras Venezuela tiene una escala de exportaciones no tradicionales comparable con Centroamérica, Bolivia o Ecuador, economías mucho más pequeñas”.No se puede esperar otra cosa si, por ejemplo, la Comisión de Administración de Divisas, CADIVI, destina escasamente 2 ó 3% de sus autorizaciones de dólares a la adquisición de bienes de capital y maquinaria, por lo que las empresas venezolanas están acumulando crecientes rezagos en materias tecnológica y operativa, hecho que conspira contra la productividad de los negocios en el país.A juicio de Mendoza, “la soberanía venezolana está en los puertos y no en la agricultura o la industria nacional y, de paso, en unos puertos que funcionan muy por debajo de los estándares internacionales de eficiencia. En Puerto Cabello, por ejemplo, quien decidía qué barcos atracaban o no atracaban era el gerente del SENIAT, cuando esa es una responsabilidad del capitán de puerto. Ante esa cantidad y esa maraña de trabas, qué nos queda. La economía depende demasiado de la agilidad y la rapidez con la que podamos mover los contenedores de los puertos”.
DesinversiónEl presidente de la Asociación Venezolana de Exportadores, Francisco Mendoza, se angustia frente a las estadísticas de inversión en Venezuela. Mientras países vecinos, como Argentina, México, Brasil y Colombia, recibieron más de 12.000 millones de dólares en inversiones nuevas, el año pasado, o China captó nada menos que 50.000 millones de dólares, sin que su particular sistema comunista significara una traba, Venezuela registró un saldo negativo de 7.200 millones de dólares en materia de inversiones foráneas al cierre del pasado ejercicio; esto es, el país registra una situación de desinversión muy grave, que sólo en parte puede ser explicada por las estatizaciones de CANTV, La Electricidad de Caracas, Sidor, o las cementeras, entre otras empresas, procesos que implican más de 4.000 millones de dólares en capitales que se fueron.En un entorno recesivo como el que el país se apresta a sufrir, esas inversiones resultan indispensables, porque, entre otras cosas, las empresas estatizadas representan nuevos costos para un Estado que depende casi exclusivamente de un recurso, cuyo mercado siempre está signado por la volatilidad. “El país no está dando la bienvenida a las inversiones extranjeras. El fondo chino, del que tanto se habla, está sujeto al suministro de petróleo a futuro; es decir que son reales que vienen como un préstamo que tenemos que pagar, así sea con crudo. Es un adelanto de dinero que hubiéramos podido conseguir por otras vías menos onerosas, para comprar, de paso, solamente equipos chinos, pues no se pueden escoger otras opciones. ¿Esto es política-política o es una política comercial?”, termina preguntándose el dirigente gremial.En medio de la cascada de malas noticias, el presidente de la AVEX reconoce, al menos, dos elementos positivos: uno es la actitud abierta de CADIVI hacia ciertas demandas del sector exportador. Al parecer, la comunicación con el ente administrador de las divisas es fluida. Por otro lado, el Banco de Comercio Exterior, BANCOEX, cuyo objetivo central se había desviado hacia el financiamiento prioritario de cooperativas y Empresas de Producción Social que sólo hicieran negocios con Cuba, parece estar retomando el camino correcto y ahora es posible que comience a apalancar a exportadores privados.El problema es que BANCOEX pretende dirigir los recursos exclusivamente a exportadores que realicen operaciones en países miembros del ALBA, la iniciativa de integración comercial del presidente Chávez, dejando de lado a empresarios con mercados abiertos en Estados Unidos, Europa y otras áreas del mundo que resultan mercados más atractivos.Esta cuestión se está debatiendo y, según Mendoza, se notan ciertos síntomas de apertura. “No tenemos ninguna objeción a un acuerdo como el ALBA, pues es una decisión política, pero lo que no podemos hacer, de la noche a la mañana, es convertir a 3 ó 4 países, que no tienen cómo pagarnos, en receptores exclusivos de las exportaciones venezolanas”.
DANDO Y DANDOGerente: ¿Qué está exportando Venezuela, competitivamente, además de petróleo?Francisco Mendoza: Estábamos exportando aluminio y algunas de sus transformaciones, pero todos conocemos la situación de las empresas de Guayana. Existe el riesgo de que se paralice cualquier tipo de exportación, proveniente de las filiales de la CVG. Se sigue exportando Níquel, aun cuando el Gobierno está cuestionando mucho esta actividad. También salen productos de plástico; muy pocos productos alimenticios, debido a los certificados de producción suficiente que se exigen; algunos electrodomésticos; partes y piezas automotrices, que ya han bajado mucho, de 280 millones de dólares en 2007, a menos de 90 millones el año pasado. Un caso: la única empresa procesadora de bananos en Venezuela, con potencial de exportación, fue invadida en diciembre y, por lo tanto, ya no puede exportar. Todavía hoy, sigue invadida…”G: ¿Y qué hemos dejado de exportar?FM: La mayoría de los productos agroalimentarios que antes sacábamos, que no era, hay que decirlo, un flujo muy grande, pero representaba una contribución interesante al PIB. Un caso patético es el arroz: Venezuela exportaba, hasta el año 2003, 150.000 toneladas al año y, hoy en día, se importa arroz de Argentina y otros países para cubrir el déficit de producción. Además, el potencial exportador del sector manufacturero está prácticamente perdido.G: ¿Y ante ese cuadro, qué será de la AVEX?FM: Nos estamos transformando en una organización que no sólo está preparada para apoyar a los exportadores, sino también a los importadores. Cubrimos todos los temas de asesoría e inteligencia de mercados que requieren las actividades de Comercio Exterior. Conseguimos la franquicia de Trade Point para Venezuela, que es un servicio derivado de la UNCTAD (Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, por sus siglas en inglés), para darle información de mercados a nuestros afiliados.G: ¿Cómo funciona eso?FM: Nosotros recibimos, a través del sistema SIDUNEA, reportes de todas las transacciones comerciales a escala global. Esa información eso va a un computador central que nos permite acceder a los registros completos de proveedores y exportadores, de manera que si alguien quiere exportar carteras a Corea, podamos informarle quién está interesado en comprarlas allá. Igual si necesita un proveedor especializado, el sistema puede ayudar. Es un mecanismo de inteligencia de mercado. Esperamos tener 500 afiliados de todas las cámaras industriales en los próximos meses.G: ¿Y qué pasó con ese programa tan ambicioso de cooperativas con potencial exportador en el cual, entendemos, el Gobierno, a través de BANCOEX, invirtió tanto capital?FM: Tanto en las cooperativas, como en las empresas, no se pueden tomar decisiones de la noche a la mañana sin conocer su mercado y saber lo que van a hacer. No se puede crear cooperativas por crearlas, ya que se trata de empresas donde debe existir un modelo de fabricación consistente, pero, tal como se implantó el programa, no hay manera de hacerlo eficiente. Entiendo que de las 300.000 cooperativas que se constituyeron, hay menos de 10.000 funcionando y creo que exagero. En la empresa no se puede improvisar.
Sunday, May 31, 2009
AJUSTE VIENE PARA LA ECONOMIA
EL PAIS / ESPECIAL EL PAIS EN LA MIRA / LA ECONOMIA / GUSTAVO GARCIA
El Ajuste Viene, Y Sera Muy Duro
El economista Gustavo García vaticina que al gobierno del presidente Hugo Chávez no le quedará más remedio que ajustar la economía en los próximos dos años. Tal ajuste traería medidas como el aumento de la gasolina y el incremento de la presión tributaria.
Gustavo García. “Pdvsa ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero”.
Incluso antes de que los ahora ex grandes actores de Wall Street se precipitaran por el barranco de la ruina, arrastrando a la economía estadounidense a la recesión, el economista Gustavo García había pronosticado la inminencia de un ajuste económico, debido a su percepción de que el modelo de políticas económicas del gobierno del presidente, Hugo Chávez, no es sostenible y está mostrando claros síntomas de agotamiento.Ahora, con la crisis financiera estadounidense en pleno desarrollo y con posibles coletazos en Europa y Asia, la percepción de que la administración venezolana tendrá que tomar medidas para salvaguardar su estabilidad fiscal luce más viable. Para García, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), el problema medular es que Petróleos de Venezuela, el centro de toda la gestión económica chavista, se ha convertido en “una vaca lechera que se está disecando”.García es de los economistas más acerbamente críticos del modelo gubernamental. Su lógica es simple: si antes de la crisis, con precios petroleros en alza, la economía venezolana mostraba preocupantes desequilibrios, ahora, con las cotizaciones del crudo con tendencia a la baja, cómo sería posible que esos desequilibrios no se agudizaran.Sin asomo de dudas, sostiene que, de continuar por el camino de dirigismo estatal y destrucción de la economía privada, el país marcha hacia un gran desastre económico, cuyas manifestaciones más perversas serán: una mayor y más persistente inflación; la destrucción del aparato productivo interno, atizada por una apreciación cambiaria sin precedentes y el más absoluto desestímulo a la inversión; un mayor desempleo y el incremento de la informalidad. En resumen, más pobreza, contracción económica y pérdida de capacidad adquisitiva.
¿Cómo es el Ajuste Económico que el Economista García Vislumbra?• “Veríamos algún tipo de ajuste del mercado cambiario. O porque se aplicaría un ajuste lineal del tipo de cambio o por la presencia de un esquema de cambios múltiples para las transacciones oficiales, donde se podría mantener el cambio de 2.15 bolívares por dólar, pero con la creación de otras paridades para otros tipos de bienes. Eso podría funcionar como una transición de corto plazo, pero mantener un esquema así en el mediano plazo, va a generar profundas distorsiones y graves casos de corrupción”. • “Se modificará el esquema de tasas de interés y no sólo los niveles de las tasas, porque, si se hace algún ajuste del tipo de cambio, en el fondo lo que eso significa es una devaluación. Y una devaluación sobre una inflación de 30% acelera las presiones sobre los precios y eso, en una economía que no está creciendo, implica una dramática caída del ingreso real. Estas tasas de interés no pueden mantenerse con una inflación más aguda, porque se harían todavía más reales negativas”.• “El Gobierno tendrá que ajustar los precios de la gasolina y subir impuestos, lo cual pudiera significar el regreso del Impuesto a los Activos Empresariales, un Impuesto al Débito Bancario con una alícuota más baja y revertir las reducciones del Impuesto al Valor Agregado, porque parte de este problema económico es que el sector público, desde el punto de vista financiero, no da más”.En opinión de García, quien se desempeñó como Jefe de la Oficina de Asesoría Económica del Parlamento, los desajustes acumulados en la economía tendrán altos precios para toda la sociedad.
La Vaca FlacaPara un Gobierno cuya gestión fiscal depende, en muy alto grado (90% de las exportaciones y 95% de las divisas recibidas) de la gestión de una sola empresa, este activo no puede resultar más estratégico. Si bien Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha sido vital para sostener la volátil fiscalidad venezolana, ahora parece que lo es mucho más, por ello su situación interna reviste un interés fundamental.De acuerdo con la opinión del economista Gustavo García, la industria atraviesa una severa crisis; en principio, porque no tiene la capacidad financiera para realizar las inversiones necesarias para mantener la producción petrolera en niveles adecuados. “Pdvsa ha aumentado sustancialmente sus costos operativos, y eso no ocurre sólo porque existe un proceso de aumento general de los costos de operación de la industria petrolera a escala internacional, sino porque Pdvsa, además, ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero de 2002. Antes del paro, tenía 40.000 personas y fue reducida, en esa coyuntura, a 20.000. Hoy tiene 53.000 empleados, todos con un contrato colectivo mucho más oneroso”.
A Viva VozGerente. El Gobierno podría decir que tiene suficientes dólares como para no preocuparse por el destino del aparato productivo privado. Está comprando empresas e importando casi 50.000 millones de dólares al año…Gustavo García. La primera cosa que se debe puntualizar es que, a pesar de todas las estatizaciones, la actividad privada sigue generando 60% del PIB total. La riqueza que se genera cada año, en términos de valor económico agregado, sigue siendo producida, en cerca de dos tercios, por la actividad privada, grande y pequeña. Además, el Gobierno no tiene la capacidad gerencial, operativa ni financiera para manejar toda la economía por sí solo. Esa idea que tú señalas no es más que una quimera, con la que, algunos en el Gobierno, estarán soñando.G. ¿Qué opina de controlar la inflación, a través de regular el consumo, imponiendo la tesis del “consumo socialmente necesario”?GG. Eso sería un gran fracaso, porque, primero, se van a generar mercados negros de la mayoría de los productos. Es ya lo estábamos viendo con los controles de precios, cuando muchos productos no se conseguían en los mercados formales, pero sí con los buhoneros; de paso, mucho más caros. Eso agravaría más el problema inflacionario, y lo que va a producir es una agudización de los problemas de oferta interna.G. ¿Y el Socialismo del Siglo XXI?GG. Está siendo un gran fracaso. Un claro ejemplo es que la tasa de inflación es la más elevada de América Latina y una de las mayores del mundo. Persistir por ese camino va a terminar en un gran desastre económico y la gasolina del precio petrolero ahora rinde mucho menos. El estancamiento del esquema económico, que todos observamos, es un síntoma del estancamiento en el esquema político-ideológico del Gobierno.
Por otra parte, las cifras de exportación de crudos y sus derivados parecen abultadas en los informes oficiales, porque los ingresos reportados no se corresponden con un nivel de ventas externas de crudo como el que Pdvsa reivindica. El juicio de García es que la corporación petrolera estatal, en el mejor escenario posible, no puede producir más de 2.7 millones de barriles diarios, dejando 2.1 millones para la exportación, incluyendo condensados y otros derivados. En este escenario, la presión tributaria que se ejerce sobre la empresa es demasiado elevada y terminará conspirando contra la propia estabilidad de la petrolera estatal.“Si es verdad que Pdvsa produce lo que dice, en el primer semestre debieron ingresar 50.000 millones de dólares por factura petrolera, que equivalen a los ingresos totales de 2006. ¿Cómo es que no se acumulan reservas internacionales, entonces?”, pregunta el economista.Para García, la administración que se está haciendo de Pdvsa raya en la punible, debido a que “la están convirtiendo en una productora de fondos inexistentes, porque tiene que endeudarse para sostener ese ritmo de gastos, más sus costos directos, aún comprometiendo producción futura, lo cual es un hecho gravísimo, porque contraer pasivos contra la factura petrolera es hipotecar la capacidad de la empresa para crecer”.
¿Sin Capital?En opinión del economista Gustavo García, la inflación elevada que registra el país tiene, además de los típicos problemas de presión de demanda y liquidez excesiva, dos componentes adicionales que inviabilizan, todavía más, cualquier solución. Esos elementos son: el agotamiento de la capacidad instalada del sector privado, sobre todo en la producción de bienes transables, sin que exista la perspectiva de conseguir los capitales necesarias para reactivar al aparato productivo en el corto plazo, pues la inversión, nacional y extranjera, ha caído de manera dramática en contraste con la expansión de la demanda interna. En este sentido, se están produciendo “cuellos de botella” que generan, por un lado, escasez de bienes y, por el otro, un incremento muy fuerte de los precios finales.El otro componente de la inflación que no existía, al menos, hasta mediados de 2007, es que se han desatado las expectativas de un crecimiento muy alto de los precios. “La gente se ajusta en función de las expectativas. Ante tasas reales negativas, aumenta la velocidad de la circulación del dinero por una razón muy simple: como las tasas pasivas están muy por debajo de la inflación, el dinero se convierte en una papa caliente; de allí que la gente está financiando mayores intercambios de bienes y servicios, y eso también acelera la inflación”.Pero, la crisis de expectativas que rodea, no sólo a la inflación, sino a la mayoría de las variables macroeconómicas, es generada por políticas económicas que están basadas en cálculos políticos, incluso de muy corto plazo, a lo que se debe añadir el clima de creciente inseguridad jurídica que se respira en el país, según García.Un ejemplo de políticas erradas es, para el experto, el modelo para administrar el tipo de cambio, pues se ha acumulado una apreciación innecesaria, que conspira abiertamente contra cualquier posibilidad de desarrollar una economía productiva interna eficiente. Para tener una idea del fenómeno, hay que decir que, desde marzo de 2005, Venezuela ha acumulado una inflación de 90%, mientras que sus principales socios comerciales registran una variación acumulada consolidada de 14% en el mismo período, lo que significa una grave pérdida de competitividad para el sector productivo local. “Eso deprime la inversión privada, porque no se puede competir con productos importados. El mejor negocio es comercializar bienes comprados en el exterior, porque, al final del día, resulta más fácil y seguro”, apunta García.Y puntualiza: “La economía se está haciendo más vulnerable en el mediano plazo, porque no se puede pensar que los petrodólares siempre van a rendir para seguir aumentando las exportaciones. El aparato productivo no crece y existe un mercado cambiario, donde la paridad de permuta tiene un diferencial de 50% con el mercado oficial, el cual se hace demasiado barato y se produce un exceso de demanda. La economía tiene dos tipos de cambio y queda claro cuál es la referencia para fijar los precios de los bienes finales”.
El Ajuste Viene, Y Sera Muy Duro
El economista Gustavo García vaticina que al gobierno del presidente Hugo Chávez no le quedará más remedio que ajustar la economía en los próximos dos años. Tal ajuste traería medidas como el aumento de la gasolina y el incremento de la presión tributaria.
Gustavo García. “Pdvsa ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero”.
Incluso antes de que los ahora ex grandes actores de Wall Street se precipitaran por el barranco de la ruina, arrastrando a la economía estadounidense a la recesión, el economista Gustavo García había pronosticado la inminencia de un ajuste económico, debido a su percepción de que el modelo de políticas económicas del gobierno del presidente, Hugo Chávez, no es sostenible y está mostrando claros síntomas de agotamiento.Ahora, con la crisis financiera estadounidense en pleno desarrollo y con posibles coletazos en Europa y Asia, la percepción de que la administración venezolana tendrá que tomar medidas para salvaguardar su estabilidad fiscal luce más viable. Para García, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), el problema medular es que Petróleos de Venezuela, el centro de toda la gestión económica chavista, se ha convertido en “una vaca lechera que se está disecando”.García es de los economistas más acerbamente críticos del modelo gubernamental. Su lógica es simple: si antes de la crisis, con precios petroleros en alza, la economía venezolana mostraba preocupantes desequilibrios, ahora, con las cotizaciones del crudo con tendencia a la baja, cómo sería posible que esos desequilibrios no se agudizaran.Sin asomo de dudas, sostiene que, de continuar por el camino de dirigismo estatal y destrucción de la economía privada, el país marcha hacia un gran desastre económico, cuyas manifestaciones más perversas serán: una mayor y más persistente inflación; la destrucción del aparato productivo interno, atizada por una apreciación cambiaria sin precedentes y el más absoluto desestímulo a la inversión; un mayor desempleo y el incremento de la informalidad. En resumen, más pobreza, contracción económica y pérdida de capacidad adquisitiva.
¿Cómo es el Ajuste Económico que el Economista García Vislumbra?• “Veríamos algún tipo de ajuste del mercado cambiario. O porque se aplicaría un ajuste lineal del tipo de cambio o por la presencia de un esquema de cambios múltiples para las transacciones oficiales, donde se podría mantener el cambio de 2.15 bolívares por dólar, pero con la creación de otras paridades para otros tipos de bienes. Eso podría funcionar como una transición de corto plazo, pero mantener un esquema así en el mediano plazo, va a generar profundas distorsiones y graves casos de corrupción”. • “Se modificará el esquema de tasas de interés y no sólo los niveles de las tasas, porque, si se hace algún ajuste del tipo de cambio, en el fondo lo que eso significa es una devaluación. Y una devaluación sobre una inflación de 30% acelera las presiones sobre los precios y eso, en una economía que no está creciendo, implica una dramática caída del ingreso real. Estas tasas de interés no pueden mantenerse con una inflación más aguda, porque se harían todavía más reales negativas”.• “El Gobierno tendrá que ajustar los precios de la gasolina y subir impuestos, lo cual pudiera significar el regreso del Impuesto a los Activos Empresariales, un Impuesto al Débito Bancario con una alícuota más baja y revertir las reducciones del Impuesto al Valor Agregado, porque parte de este problema económico es que el sector público, desde el punto de vista financiero, no da más”.En opinión de García, quien se desempeñó como Jefe de la Oficina de Asesoría Económica del Parlamento, los desajustes acumulados en la economía tendrán altos precios para toda la sociedad.
La Vaca FlacaPara un Gobierno cuya gestión fiscal depende, en muy alto grado (90% de las exportaciones y 95% de las divisas recibidas) de la gestión de una sola empresa, este activo no puede resultar más estratégico. Si bien Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha sido vital para sostener la volátil fiscalidad venezolana, ahora parece que lo es mucho más, por ello su situación interna reviste un interés fundamental.De acuerdo con la opinión del economista Gustavo García, la industria atraviesa una severa crisis; en principio, porque no tiene la capacidad financiera para realizar las inversiones necesarias para mantener la producción petrolera en niveles adecuados. “Pdvsa ha aumentado sustancialmente sus costos operativos, y eso no ocurre sólo porque existe un proceso de aumento general de los costos de operación de la industria petrolera a escala internacional, sino porque Pdvsa, además, ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero de 2002. Antes del paro, tenía 40.000 personas y fue reducida, en esa coyuntura, a 20.000. Hoy tiene 53.000 empleados, todos con un contrato colectivo mucho más oneroso”.
A Viva VozGerente. El Gobierno podría decir que tiene suficientes dólares como para no preocuparse por el destino del aparato productivo privado. Está comprando empresas e importando casi 50.000 millones de dólares al año…Gustavo García. La primera cosa que se debe puntualizar es que, a pesar de todas las estatizaciones, la actividad privada sigue generando 60% del PIB total. La riqueza que se genera cada año, en términos de valor económico agregado, sigue siendo producida, en cerca de dos tercios, por la actividad privada, grande y pequeña. Además, el Gobierno no tiene la capacidad gerencial, operativa ni financiera para manejar toda la economía por sí solo. Esa idea que tú señalas no es más que una quimera, con la que, algunos en el Gobierno, estarán soñando.G. ¿Qué opina de controlar la inflación, a través de regular el consumo, imponiendo la tesis del “consumo socialmente necesario”?GG. Eso sería un gran fracaso, porque, primero, se van a generar mercados negros de la mayoría de los productos. Es ya lo estábamos viendo con los controles de precios, cuando muchos productos no se conseguían en los mercados formales, pero sí con los buhoneros; de paso, mucho más caros. Eso agravaría más el problema inflacionario, y lo que va a producir es una agudización de los problemas de oferta interna.G. ¿Y el Socialismo del Siglo XXI?GG. Está siendo un gran fracaso. Un claro ejemplo es que la tasa de inflación es la más elevada de América Latina y una de las mayores del mundo. Persistir por ese camino va a terminar en un gran desastre económico y la gasolina del precio petrolero ahora rinde mucho menos. El estancamiento del esquema económico, que todos observamos, es un síntoma del estancamiento en el esquema político-ideológico del Gobierno.
Por otra parte, las cifras de exportación de crudos y sus derivados parecen abultadas en los informes oficiales, porque los ingresos reportados no se corresponden con un nivel de ventas externas de crudo como el que Pdvsa reivindica. El juicio de García es que la corporación petrolera estatal, en el mejor escenario posible, no puede producir más de 2.7 millones de barriles diarios, dejando 2.1 millones para la exportación, incluyendo condensados y otros derivados. En este escenario, la presión tributaria que se ejerce sobre la empresa es demasiado elevada y terminará conspirando contra la propia estabilidad de la petrolera estatal.“Si es verdad que Pdvsa produce lo que dice, en el primer semestre debieron ingresar 50.000 millones de dólares por factura petrolera, que equivalen a los ingresos totales de 2006. ¿Cómo es que no se acumulan reservas internacionales, entonces?”, pregunta el economista.Para García, la administración que se está haciendo de Pdvsa raya en la punible, debido a que “la están convirtiendo en una productora de fondos inexistentes, porque tiene que endeudarse para sostener ese ritmo de gastos, más sus costos directos, aún comprometiendo producción futura, lo cual es un hecho gravísimo, porque contraer pasivos contra la factura petrolera es hipotecar la capacidad de la empresa para crecer”.
¿Sin Capital?En opinión del economista Gustavo García, la inflación elevada que registra el país tiene, además de los típicos problemas de presión de demanda y liquidez excesiva, dos componentes adicionales que inviabilizan, todavía más, cualquier solución. Esos elementos son: el agotamiento de la capacidad instalada del sector privado, sobre todo en la producción de bienes transables, sin que exista la perspectiva de conseguir los capitales necesarias para reactivar al aparato productivo en el corto plazo, pues la inversión, nacional y extranjera, ha caído de manera dramática en contraste con la expansión de la demanda interna. En este sentido, se están produciendo “cuellos de botella” que generan, por un lado, escasez de bienes y, por el otro, un incremento muy fuerte de los precios finales.El otro componente de la inflación que no existía, al menos, hasta mediados de 2007, es que se han desatado las expectativas de un crecimiento muy alto de los precios. “La gente se ajusta en función de las expectativas. Ante tasas reales negativas, aumenta la velocidad de la circulación del dinero por una razón muy simple: como las tasas pasivas están muy por debajo de la inflación, el dinero se convierte en una papa caliente; de allí que la gente está financiando mayores intercambios de bienes y servicios, y eso también acelera la inflación”.Pero, la crisis de expectativas que rodea, no sólo a la inflación, sino a la mayoría de las variables macroeconómicas, es generada por políticas económicas que están basadas en cálculos políticos, incluso de muy corto plazo, a lo que se debe añadir el clima de creciente inseguridad jurídica que se respira en el país, según García.Un ejemplo de políticas erradas es, para el experto, el modelo para administrar el tipo de cambio, pues se ha acumulado una apreciación innecesaria, que conspira abiertamente contra cualquier posibilidad de desarrollar una economía productiva interna eficiente. Para tener una idea del fenómeno, hay que decir que, desde marzo de 2005, Venezuela ha acumulado una inflación de 90%, mientras que sus principales socios comerciales registran una variación acumulada consolidada de 14% en el mismo período, lo que significa una grave pérdida de competitividad para el sector productivo local. “Eso deprime la inversión privada, porque no se puede competir con productos importados. El mejor negocio es comercializar bienes comprados en el exterior, porque, al final del día, resulta más fácil y seguro”, apunta García.Y puntualiza: “La economía se está haciendo más vulnerable en el mediano plazo, porque no se puede pensar que los petrodólares siempre van a rendir para seguir aumentando las exportaciones. El aparato productivo no crece y existe un mercado cambiario, donde la paridad de permuta tiene un diferencial de 50% con el mercado oficial, el cual se hace demasiado barato y se produce un exceso de demanda. La economía tiene dos tipos de cambio y queda claro cuál es la referencia para fijar los precios de los bienes finales”.
LAS VACAS FLACAS - ECONOMIA VENEZUELA
EL PAIS / ESPECIAL EL PAIS EN LA MIRA / EL PETROLEO - Las Vacas Flacas?
El Gobierno está lanzado a una política de absorción de control sobre la economía. Las estatizaciones de cementeras, siderúrgicas, empresas de alimentos eran viables mientras el petróleo lo permitía; sin embargo, la fiesta parece haber llegado a su fin y sólo resta saber qué pasará con el Socialismo del Siglo XXI.
Rafael Ramírez (PDVSA). “La caída abrupta que ha habido del precio desde unos niveles que eran excepcionales también, era muestra de que aquí había una actividad especulativa tremenda”.
Las re-nacionalizaciones: ¿qué mejor prueba del nuevo poder que los precios sin precedentes del petróleo le han dado a Venezuela que adquirir de nuevo (y en muchos casos, por primera vez), empresas eléctricas (La EDC, a pesar de cambios de dueño, fue privada por más de 100 años), de telecomunicaciones (CANTV, arrebatada de manos de "El Imperio" fue la enseña de los programas de privatización de Pérez II), bancarias (de concretarse el caso Banco de Venezuela) y ahora cementeras, como los activos venezolanos de los grupos Lafarge y Holcim?Sin embargo, fue al poco tiempo de anunciar la compra, por más de 800 millones de dólares, de las subsidiarias venezolanas de ambas empresas de cemento, al poco tiempo de poner el broche en la negociación, que parece definir el nuevo rol de PDVSA como ente "nacionalizador", cuando el principal vocero de la industria, el ministro Rafael Ramírez, admitió preocupación por los precios del petróleo, que pasaron de 147 dólares por barril en Julio a 113 por barril en Agosto y menos de 50 en los primeros días de diciembre.
¿Se Agrieta la Fachada?PDVSA no está tan mal como quisieran algunos críticos, ni tan bien como lo desean sus administradores: la siguen aquejando problemas como la escasez de gas y taladros para exploración y producción, pero, en septiembre, se erigió, por primera vez desde la "era Giusti" en el tercer proveedor de crudo de "El Imperio".Por muy mal que lo haga (según algunos) "la nueva PDVSA", todo parece indicar que más de un millón de barriles de crudo venezolano llegan a Estados Unidos todos los días, suficiente para ubicar a "la industria" por debajo de Canadá (el número uno, hasta PDVSA le compra para alimentar las refinerías de Citgo) y de Arabia Saudita, el famoso "swing producer" que dentro de la OPEP puede producir o dejar de producir un millón de barriles diarios ("para arriba o para abajo," como dicen en La Campiña). No se veían resultados así desde finales de la cuarta república, o comienzos de la quinta.Más de 30 años después de la nacionalización, Venezuela se mantiene como un proveedor grande (no el más grande, quizás porque esté buscando la diversificación hacia China) y quizás no el más confiable (al menos en teoría, con las periódicas amenazas de interrumpir el suministro), pero siempre en el "top 5".Post-nacionalización, los efectos de la ahora tan denostada "Apertura Petrolera" resultaron en una cifra cercana, 3.4 millones b/d, aunque ya los crudos pesados y extra pesados habían entrado a sustituir un buen porcentaje de lo que alguna vez representaron los crudos medios y livianos en la producción nacional.
Aparece la PreocupaciónEl 18 de agosto, día en que se anunció la nacionalización de las unidades Venezolanas de las "majors" del cemento, Lafarge de Francia y la Suiza Holcim GERENTE tuvo oportunidad de conversar brevemente con Rafael Ramírez, presidente de PDVSA y ministro de Energía y Petróleo. El tema que absorbió los minutos con el ministro: los precios del petróleo y un mayor recorte de producción de la Opep.G: ¿Está preocupada Venezuela por la caída reciente de los precios del petróleo y a que la atribuye?Rafael Ramírez. La caída abrupta que ha habido del precio desde unos niveles que eran excepcionales también, era muestra de que aquí había una actividad especulativa tremenda. Las ventas en corto de los mercados a futuro. El mercado energético mundial está sometido a la acción directa de los especuladores.G: ¿Y qué piensan hacer los países de la Opep en cuanto al nivel de producción, lo piensan mantener igual a pesar de la caída en los precios?R.R.: Yo dije que no hacía falta ninguna variación en la producción hacia el incremento. En todo caso, sí vemos que existe una tendencia para que el precio baje y baje, entonces ahí habría que considerar un recorte de producción y al final ese fue el criterio que se ha impuesto.
Las cifras de producción actual varían, pero aún si la cifra oficial de alrededor de 3 millones b/d se acepta de buena fe, se admite que se han perdido unos 500.000 b/d desde el último año de "la Cuarta" hasta el día de hoy. El panorama para el negocio petrolero en 2008 es marcadamente diferente al de tan sólo unos años antes, 2005, por no decir nada del que imperaba en 1998: El agregado de impuestos y regalías, incluyendo el nuevo tributo a los precios extraordinarios petroleros, ha sido elevado drásticamente en el último trienio y puede llevar la carga fiscal en el negocio más allá del 90%, cuando hasta 2005 los cuatro proyectos de la Faja pagaban 17% en impuestos más regalías.Aparte de la acrecentada obligación impositiva, las nacionalizaciones de 2006-2008 han llevado a dos empresas históricas, ExxonMobil y ConocoPhillips, a abandonar Venezuela totalmente, y a instaurar pleitos en la forma de procesos de arbitraje ante instancias internacionales. Las "majors" del petróleo que quedan, básicamente Chevron y Shell, han visto su participación recortada a una clara minoría en todos los negocios.Pero visto del lado de PDVSA, el panorama nunca ha sido mejor: precios récord y el sempiterno déficit de gas natural para producción secundaria y refinación semi-solucionado con el gasoducto "Antonio Ricaurte". Sin los extranjeros, PDVSA controla la mayor tajada de una torta que nunca había sido tan grande. Y, como para terminar de demostrar que las cosas se están haciendo bien, el Departamento de Energía de Estados Unidos dice que Venezuela volvió al tercer lugar como proveedor de crudo en la primera parte de 2008.
¿Punto de Inflexión?La paradoja es esta: la producción petrolera mundial está en su máximo histórico. Los 11 miembros clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), solamente, producen más de 30 millones de barriles diarios, eso sin incluir a los productores fuera de la Opep, como Brasil y nuevos jugadores como Sudán (donde China tiene una presencia dominante), e incluso los novísimos, Guinea y Mauritania, los jóvenes leones de África, que parecen tener mucho petróleo. La crisis financiera internacional, sin embargo, ha trastocado los escenarios de abundancia. La Opep recortó 1.5 millones de barriles por día, sin efecto alguno, por lo que habría que pasar de la preocupación a la definición de una estrategia de mercado que vaya más allá de manejar la oferta de crudo.
El Gobierno está lanzado a una política de absorción de control sobre la economía. Las estatizaciones de cementeras, siderúrgicas, empresas de alimentos eran viables mientras el petróleo lo permitía; sin embargo, la fiesta parece haber llegado a su fin y sólo resta saber qué pasará con el Socialismo del Siglo XXI.
Rafael Ramírez (PDVSA). “La caída abrupta que ha habido del precio desde unos niveles que eran excepcionales también, era muestra de que aquí había una actividad especulativa tremenda”.
Las re-nacionalizaciones: ¿qué mejor prueba del nuevo poder que los precios sin precedentes del petróleo le han dado a Venezuela que adquirir de nuevo (y en muchos casos, por primera vez), empresas eléctricas (La EDC, a pesar de cambios de dueño, fue privada por más de 100 años), de telecomunicaciones (CANTV, arrebatada de manos de "El Imperio" fue la enseña de los programas de privatización de Pérez II), bancarias (de concretarse el caso Banco de Venezuela) y ahora cementeras, como los activos venezolanos de los grupos Lafarge y Holcim?Sin embargo, fue al poco tiempo de anunciar la compra, por más de 800 millones de dólares, de las subsidiarias venezolanas de ambas empresas de cemento, al poco tiempo de poner el broche en la negociación, que parece definir el nuevo rol de PDVSA como ente "nacionalizador", cuando el principal vocero de la industria, el ministro Rafael Ramírez, admitió preocupación por los precios del petróleo, que pasaron de 147 dólares por barril en Julio a 113 por barril en Agosto y menos de 50 en los primeros días de diciembre.
¿Se Agrieta la Fachada?PDVSA no está tan mal como quisieran algunos críticos, ni tan bien como lo desean sus administradores: la siguen aquejando problemas como la escasez de gas y taladros para exploración y producción, pero, en septiembre, se erigió, por primera vez desde la "era Giusti" en el tercer proveedor de crudo de "El Imperio".Por muy mal que lo haga (según algunos) "la nueva PDVSA", todo parece indicar que más de un millón de barriles de crudo venezolano llegan a Estados Unidos todos los días, suficiente para ubicar a "la industria" por debajo de Canadá (el número uno, hasta PDVSA le compra para alimentar las refinerías de Citgo) y de Arabia Saudita, el famoso "swing producer" que dentro de la OPEP puede producir o dejar de producir un millón de barriles diarios ("para arriba o para abajo," como dicen en La Campiña). No se veían resultados así desde finales de la cuarta república, o comienzos de la quinta.Más de 30 años después de la nacionalización, Venezuela se mantiene como un proveedor grande (no el más grande, quizás porque esté buscando la diversificación hacia China) y quizás no el más confiable (al menos en teoría, con las periódicas amenazas de interrumpir el suministro), pero siempre en el "top 5".Post-nacionalización, los efectos de la ahora tan denostada "Apertura Petrolera" resultaron en una cifra cercana, 3.4 millones b/d, aunque ya los crudos pesados y extra pesados habían entrado a sustituir un buen porcentaje de lo que alguna vez representaron los crudos medios y livianos en la producción nacional.
Aparece la PreocupaciónEl 18 de agosto, día en que se anunció la nacionalización de las unidades Venezolanas de las "majors" del cemento, Lafarge de Francia y la Suiza Holcim GERENTE tuvo oportunidad de conversar brevemente con Rafael Ramírez, presidente de PDVSA y ministro de Energía y Petróleo. El tema que absorbió los minutos con el ministro: los precios del petróleo y un mayor recorte de producción de la Opep.G: ¿Está preocupada Venezuela por la caída reciente de los precios del petróleo y a que la atribuye?Rafael Ramírez. La caída abrupta que ha habido del precio desde unos niveles que eran excepcionales también, era muestra de que aquí había una actividad especulativa tremenda. Las ventas en corto de los mercados a futuro. El mercado energético mundial está sometido a la acción directa de los especuladores.G: ¿Y qué piensan hacer los países de la Opep en cuanto al nivel de producción, lo piensan mantener igual a pesar de la caída en los precios?R.R.: Yo dije que no hacía falta ninguna variación en la producción hacia el incremento. En todo caso, sí vemos que existe una tendencia para que el precio baje y baje, entonces ahí habría que considerar un recorte de producción y al final ese fue el criterio que se ha impuesto.
Las cifras de producción actual varían, pero aún si la cifra oficial de alrededor de 3 millones b/d se acepta de buena fe, se admite que se han perdido unos 500.000 b/d desde el último año de "la Cuarta" hasta el día de hoy. El panorama para el negocio petrolero en 2008 es marcadamente diferente al de tan sólo unos años antes, 2005, por no decir nada del que imperaba en 1998: El agregado de impuestos y regalías, incluyendo el nuevo tributo a los precios extraordinarios petroleros, ha sido elevado drásticamente en el último trienio y puede llevar la carga fiscal en el negocio más allá del 90%, cuando hasta 2005 los cuatro proyectos de la Faja pagaban 17% en impuestos más regalías.Aparte de la acrecentada obligación impositiva, las nacionalizaciones de 2006-2008 han llevado a dos empresas históricas, ExxonMobil y ConocoPhillips, a abandonar Venezuela totalmente, y a instaurar pleitos en la forma de procesos de arbitraje ante instancias internacionales. Las "majors" del petróleo que quedan, básicamente Chevron y Shell, han visto su participación recortada a una clara minoría en todos los negocios.Pero visto del lado de PDVSA, el panorama nunca ha sido mejor: precios récord y el sempiterno déficit de gas natural para producción secundaria y refinación semi-solucionado con el gasoducto "Antonio Ricaurte". Sin los extranjeros, PDVSA controla la mayor tajada de una torta que nunca había sido tan grande. Y, como para terminar de demostrar que las cosas se están haciendo bien, el Departamento de Energía de Estados Unidos dice que Venezuela volvió al tercer lugar como proveedor de crudo en la primera parte de 2008.
¿Punto de Inflexión?La paradoja es esta: la producción petrolera mundial está en su máximo histórico. Los 11 miembros clave de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), solamente, producen más de 30 millones de barriles diarios, eso sin incluir a los productores fuera de la Opep, como Brasil y nuevos jugadores como Sudán (donde China tiene una presencia dominante), e incluso los novísimos, Guinea y Mauritania, los jóvenes leones de África, que parecen tener mucho petróleo. La crisis financiera internacional, sin embargo, ha trastocado los escenarios de abundancia. La Opep recortó 1.5 millones de barriles por día, sin efecto alguno, por lo que habría que pasar de la preocupación a la definición de una estrategia de mercado que vaya más allá de manejar la oferta de crudo.
ADONDE VA LA ECONOMIA VENEZOLANA?
Transición Hacia Donde?
El economista Francisco Vivancos define el momento presente como una transición, o bien hacia un modelo socialdemócrata que respete el funcionamiento de los mercados, o hacia un socialismo real, estatista y controlador.
Francisco Vivancos. “El modelo de planificación centralizada, a través de grandes empresas públicas y eliminando todos los mecanismos de mercado, terminó en el capitalismo más salvaje”.
“Ciertamente, será difícil que la economía vuelva a crecer a tasas tan elevadas como las observadas en 2005, 2006 y 2007, pero no veo recesión, en ningún escenario, en el corto plazo, a pesar de las graves circunstancias internacionales, debido a que el Gobierno tiene un amplio colchón financiero que le permitirá enfrentar, por un tiempo, cualquier shock externo que se derive de una caída muy pronunciada del mercado petrolero”.Francisco Vivancos, economista, conocedor del sistema financiero y profesor universitario, cree que las políticas económicas del presidente Hugo Chávez evidencian que el país atraviesa un período de transición, durante el cual se tendrá que decidir si el país marcha hacia un modelo de talante socialdemócrata, con fuerte presencia estatal, pero donde funcionen los mecanismos de mercado, o si, por el contrario, se dirige a un régimen de planificación económica centralizada, sin mercados, donde el Estado decida absolutamente el funcionamiento del aparato económico.A juicio del experto, tal contradicción no puede resolverse mediante un modelo negociado, que no existe ni ha existido en la práctica, sino por la imposición de alguno de los dos sistemas. He ahí el centro, la médula, del debate económico y político actual. “El modelo de planificación centralizada, a través de grandes empresas públicas y eliminando todos los mecanismos de mercado, terminó en el capitalismo más salvaje, que aún vemos en Rusia. Hay muchas limitaciones para resolver una ecuación como la planteada, porque no se tiene un modelo claro en la cabeza. Ese es uno de los problemas de fondo en la actual coyuntura”, advierte.A juicio de Vivancos, el Socialismo del Siglo XXI sería viable “sólo si se logra obtener una mezcla de políticas económicas absolutamente innovadora, pero innovadora de verdad, porque una estructura social, al menos formalmente, democrática, que tiene que validarse electoralmente, -lo que no pasó en las economías socialistas reales, que eran autocracias-, se constituye en una restricción importante, porque las mayorías importan, la propiedad importa, la resistencia existe. Además, porque hay intereses, incluso, dentro de la coalición gobernante, ya que se está produciendo, en su interior y en algunos sectores de su periferia, una importante acumulación originaria de capital, casi a la forma de la descrita en el tomo I de El Capital, de Marx… ciertamente, bastante salvaje en algunos casos. Hay un tejido de clase media que tiene intereses microeconómicos relevantes, que se opone a soluciones radicales en lo político”.Para el economista no pasa de ser una idea fantasiosa apalancar el desarrollo industrial en pequeñas unidades de producción, sean cooperativas, Empresas de Producción Social, conucos o consejos comunales, los cuales tienen no pocas atribuciones económicas. Advierte que existen “deficiencias técnico-operativas en este tipo de modelos que hacen muy difícil que sean exitosos en una escala importante. De hecho, no hay experiencias exitosas, ni siquiera en la Yugoslavia de Tito, de autogestión y cogestión. Nunca se ha logrado que, a partir de pequeñas unidades o, incluso, de caos o anarquía en la organización industrial, resulte algo viable desde el punto de vista económico”.Para Vivancos no existe otro camino que trabajar con el sector privado si es que el Gobierno quiere, de verdad, alcanzar un crecimiento económico sostenible. “Lo que garantiza la alta factura petrolera es tener mucho gasto público para estimular la demanda agregada; pero, del otro lado, se requiere oferta suficiente de bienes y servicios, y esa no proviene del sector público, que sólo produce algunos bienes en condiciones más o menos adecuadas”.El economista continúa: “salvo que se invente un modelo que no existe, lo que vamos a ver es una caída de la eficiencia en las empresas estatizadas. Si no hay inversiones suficientes en el sector eléctrico, si los subsidios enredan la caja de la Cantv, se van a requerir crecientes transferencias de recursos para mantener los números en azul, o cancelar los rojos. La respuesta de la oferta se va a hacer esperar, porque los bienes y servicios fundamentales son generados por el sector privado”.
¿Ajuste?Puesto ante la posibilidad de que la administración Chávez deba hacer un ajuste macroeconómico, ahora potenciada por la crisis financiera estadounidense y la consecuente baja de los precios del petróleo, el economista Francisco Vivancos afirma que, en su opinión, el Gobierno hará hasta lo imposible por evitarlo, y podría tener éxito en el intento.A su juicio, si las circunstancias lo permiten, no habrá cambios sustanciales en el set de políticas económicas hasta 2012. La primera razón es la sucesión de vitales procesos electorales que quedan en el horizonte, dejando sólo a 2009 y 2011 como los únicos períodos libres de comicios y, por lo tanto, serían los únicos espacios temporales disponibles para tomar medidas de ajuste y tener algo de tiempo para licuar su costo político.“En 2009, las perspectivas en balanza de pagos y factura petrolera siguen siendo regulares, por lo que los incentivos para hacer un ajuste son bajos. Hay pocas razones para hacer un ajuste cambiario drástico, un ajuste fiscal o de balanza de pagos. Nuestros decisores no están pensando en términos ´paretianos´, o siguiendo la ortodoxia económica. Su cálculo no está basado en el costo-beneficio económico, sino en el costo-beneficio político. Su razonamiento es de economía política, no de teoría económica. Cuesta creer que, sin tener necesidades urgentes, van a pagar una factura política tan grande por resolver desequilibrios macroeconómicos que les resultan secundarios”, afirma Vivancos.Además, el Ejecutivo tiene, a juicio de Vivancos, un sólido colchón de fondos financieros para resistir shocks externos de corto plazo y, posiblemente, hasta en el mediano plazo. “Hay una especie de subestimación de los fondos de ahorro público. Por ejemplo, 15.000 millones de dólares van a ser nuevas aportaciones de Pdvsa y las empresas mixtas al Fonden. Existen grandes ahorros en fondos públicos, que no son reservas internacionales, y la acumulación es de tal magnitud que generan un colchón muy cómodo”.Claro, Vivancos reconoce que estas “nuevas instituciones fiscales y para-fiscales” son muy opacas y no se puede seguir su comportamiento de manera ordenada, de allí que surjan dudas sobre qué tan buenos son los resortes del colchón, pero, en todo caso, el economista tampoco observa apremios fiscales no superables en el futuro mediato. Por ejemplo, reconoce abiertamente que el perfil de la deuda, tanto interna como externa, ha mejorado efectivamente, y tampoco se angustia por la escasa acumulación de reservas y el respaldo del circulante, que alcanza un 40%, ya que “la teoría económica ortodoxa prescribe que es suficiente con garantizar la base monetaria y no la totalidad del circulante y, en ese sentido, el Banco Central está solvente, con los actuales niveles de reservas”.
DesindustrializaciónEl economista Vivancos sí cuestiona la acumulación de algunos desajustes de política económica que están presentes sin necesidad. Señala tranquilamente que hay medidas económicas, como la implantación del Impuesto a las Transacciones Financieras, en 2007, que jamás podrá entender, sobre todo después que se redujo la alícuota del IVA, “se hizo un ajuste fiscal que no se anunció, lo que generó una caída muy grave del gasto primario real per cápita en 7%”, al tiempo que se aprueba un tributo altamente inflacionario, como el ITF.Para el experto, uno de los más graves riesgos que corre la economía venezolana es su desindustrialización. “El desarrollo de las cooperativas y las EPS puede ser impulsado, pero es muy difícil que sustituyan la oferta de bienes y servicios, o siquiera complementar adecuadamente la oferta privada. No siempre lo pequeño es hermoso y eso puede ser terriblemente ineficiente. Lo estamos viendo en las obras de mantenimiento vial, transporte, escuelas, hospitales, donde se termina incurriendo en altísimos costos con muy poca eficiencia. El gasto público genera cada vez menos impacto en el PIB, por el exceso de transferencia a un complejo empresarial con severos problemas de aprendizaje y para capturar economías de escala”, apunta el economista.Un punto esencial es que la política cambiaria se ha convertido en uno de los mejores vehículos para atacar al sector privado y restarle capacidad de respuesta. “¿Nos queremos volar todo nuestro sector de producción de bienes transables no petroleros? Muy bien, mantengamos la apreciación cambiaria, eso va contra la producción agropecuaria, contra la producción manufacturera, e inclusive atenta contra la propia rentabilidad de Pdvsa. A la larga, una estabilización de los precios petroleros haría que esta política cambiaria no sea sostenible, ya que existe una grave pérdida de competitividad de la industria de hidrocarburos, con más gastos, una presión por la inversión social, una carga tributaria pesadísima, la rentabilidad y la posibilidad de mantener los niveles de producción terminan afectándose”.Un dato puede revelar claramente hasta dónde ha avanzado el proceso de destrucción del aparato industrial, condimentado con desinversión. Según Vivancos, el PIB corriente está ya por encima del PIB potencial, lo que significa que no queda capacidad instalada para crecer, pues los emprendimientos que quedan están operando al tope. Esta situación restringe expectativas de expansión que pudieran ser buenas, así que la desaceleración que mostró el PIB en el primer trimestre, y que siguió presente, con menos impacto, en el segundo cuarto, es un fenómeno estructural, a menos que fluyan muchas inversiones en el corto y mediano plazo.“La frontera agrícola está retrocediendo y la producción manufacturera también. Sin embargo, existe alguna inversión, incluso de componente privado, pero básicamente en infraestructura, pero no en la producción de bienes y servicios. Vemos inversión en servicios y no en producción de bienes transables. La oferta agregada no aumenta, y la presión de demanda ajusta la ecuación vía precios”.Pero, además, la inflación venezolana tiene un componente importado, derivado de la crisis internacional. “En el primer semestre de este año, el Indice de Productos Básicos, que mide una cesta de 60 rubros, ha crecido 37% a escala internacional, y, en alimentos, que conforman una buena parte de las importaciones venezolanas, se ha registrado un crecimiento promedio de sus costos de 23% en apenas 6 meses; por esa vía se tienen restricciones de oferta e inflación importada. El talón de Aquiles de la política económica será la inflación y nada indica que vaya a ceder en el corto plazo”.
El economista Francisco Vivancos define el momento presente como una transición, o bien hacia un modelo socialdemócrata que respete el funcionamiento de los mercados, o hacia un socialismo real, estatista y controlador.
Francisco Vivancos. “El modelo de planificación centralizada, a través de grandes empresas públicas y eliminando todos los mecanismos de mercado, terminó en el capitalismo más salvaje”.
“Ciertamente, será difícil que la economía vuelva a crecer a tasas tan elevadas como las observadas en 2005, 2006 y 2007, pero no veo recesión, en ningún escenario, en el corto plazo, a pesar de las graves circunstancias internacionales, debido a que el Gobierno tiene un amplio colchón financiero que le permitirá enfrentar, por un tiempo, cualquier shock externo que se derive de una caída muy pronunciada del mercado petrolero”.Francisco Vivancos, economista, conocedor del sistema financiero y profesor universitario, cree que las políticas económicas del presidente Hugo Chávez evidencian que el país atraviesa un período de transición, durante el cual se tendrá que decidir si el país marcha hacia un modelo de talante socialdemócrata, con fuerte presencia estatal, pero donde funcionen los mecanismos de mercado, o si, por el contrario, se dirige a un régimen de planificación económica centralizada, sin mercados, donde el Estado decida absolutamente el funcionamiento del aparato económico.A juicio del experto, tal contradicción no puede resolverse mediante un modelo negociado, que no existe ni ha existido en la práctica, sino por la imposición de alguno de los dos sistemas. He ahí el centro, la médula, del debate económico y político actual. “El modelo de planificación centralizada, a través de grandes empresas públicas y eliminando todos los mecanismos de mercado, terminó en el capitalismo más salvaje, que aún vemos en Rusia. Hay muchas limitaciones para resolver una ecuación como la planteada, porque no se tiene un modelo claro en la cabeza. Ese es uno de los problemas de fondo en la actual coyuntura”, advierte.A juicio de Vivancos, el Socialismo del Siglo XXI sería viable “sólo si se logra obtener una mezcla de políticas económicas absolutamente innovadora, pero innovadora de verdad, porque una estructura social, al menos formalmente, democrática, que tiene que validarse electoralmente, -lo que no pasó en las economías socialistas reales, que eran autocracias-, se constituye en una restricción importante, porque las mayorías importan, la propiedad importa, la resistencia existe. Además, porque hay intereses, incluso, dentro de la coalición gobernante, ya que se está produciendo, en su interior y en algunos sectores de su periferia, una importante acumulación originaria de capital, casi a la forma de la descrita en el tomo I de El Capital, de Marx… ciertamente, bastante salvaje en algunos casos. Hay un tejido de clase media que tiene intereses microeconómicos relevantes, que se opone a soluciones radicales en lo político”.Para el economista no pasa de ser una idea fantasiosa apalancar el desarrollo industrial en pequeñas unidades de producción, sean cooperativas, Empresas de Producción Social, conucos o consejos comunales, los cuales tienen no pocas atribuciones económicas. Advierte que existen “deficiencias técnico-operativas en este tipo de modelos que hacen muy difícil que sean exitosos en una escala importante. De hecho, no hay experiencias exitosas, ni siquiera en la Yugoslavia de Tito, de autogestión y cogestión. Nunca se ha logrado que, a partir de pequeñas unidades o, incluso, de caos o anarquía en la organización industrial, resulte algo viable desde el punto de vista económico”.Para Vivancos no existe otro camino que trabajar con el sector privado si es que el Gobierno quiere, de verdad, alcanzar un crecimiento económico sostenible. “Lo que garantiza la alta factura petrolera es tener mucho gasto público para estimular la demanda agregada; pero, del otro lado, se requiere oferta suficiente de bienes y servicios, y esa no proviene del sector público, que sólo produce algunos bienes en condiciones más o menos adecuadas”.El economista continúa: “salvo que se invente un modelo que no existe, lo que vamos a ver es una caída de la eficiencia en las empresas estatizadas. Si no hay inversiones suficientes en el sector eléctrico, si los subsidios enredan la caja de la Cantv, se van a requerir crecientes transferencias de recursos para mantener los números en azul, o cancelar los rojos. La respuesta de la oferta se va a hacer esperar, porque los bienes y servicios fundamentales son generados por el sector privado”.
¿Ajuste?Puesto ante la posibilidad de que la administración Chávez deba hacer un ajuste macroeconómico, ahora potenciada por la crisis financiera estadounidense y la consecuente baja de los precios del petróleo, el economista Francisco Vivancos afirma que, en su opinión, el Gobierno hará hasta lo imposible por evitarlo, y podría tener éxito en el intento.A su juicio, si las circunstancias lo permiten, no habrá cambios sustanciales en el set de políticas económicas hasta 2012. La primera razón es la sucesión de vitales procesos electorales que quedan en el horizonte, dejando sólo a 2009 y 2011 como los únicos períodos libres de comicios y, por lo tanto, serían los únicos espacios temporales disponibles para tomar medidas de ajuste y tener algo de tiempo para licuar su costo político.“En 2009, las perspectivas en balanza de pagos y factura petrolera siguen siendo regulares, por lo que los incentivos para hacer un ajuste son bajos. Hay pocas razones para hacer un ajuste cambiario drástico, un ajuste fiscal o de balanza de pagos. Nuestros decisores no están pensando en términos ´paretianos´, o siguiendo la ortodoxia económica. Su cálculo no está basado en el costo-beneficio económico, sino en el costo-beneficio político. Su razonamiento es de economía política, no de teoría económica. Cuesta creer que, sin tener necesidades urgentes, van a pagar una factura política tan grande por resolver desequilibrios macroeconómicos que les resultan secundarios”, afirma Vivancos.Además, el Ejecutivo tiene, a juicio de Vivancos, un sólido colchón de fondos financieros para resistir shocks externos de corto plazo y, posiblemente, hasta en el mediano plazo. “Hay una especie de subestimación de los fondos de ahorro público. Por ejemplo, 15.000 millones de dólares van a ser nuevas aportaciones de Pdvsa y las empresas mixtas al Fonden. Existen grandes ahorros en fondos públicos, que no son reservas internacionales, y la acumulación es de tal magnitud que generan un colchón muy cómodo”.Claro, Vivancos reconoce que estas “nuevas instituciones fiscales y para-fiscales” son muy opacas y no se puede seguir su comportamiento de manera ordenada, de allí que surjan dudas sobre qué tan buenos son los resortes del colchón, pero, en todo caso, el economista tampoco observa apremios fiscales no superables en el futuro mediato. Por ejemplo, reconoce abiertamente que el perfil de la deuda, tanto interna como externa, ha mejorado efectivamente, y tampoco se angustia por la escasa acumulación de reservas y el respaldo del circulante, que alcanza un 40%, ya que “la teoría económica ortodoxa prescribe que es suficiente con garantizar la base monetaria y no la totalidad del circulante y, en ese sentido, el Banco Central está solvente, con los actuales niveles de reservas”.
DesindustrializaciónEl economista Vivancos sí cuestiona la acumulación de algunos desajustes de política económica que están presentes sin necesidad. Señala tranquilamente que hay medidas económicas, como la implantación del Impuesto a las Transacciones Financieras, en 2007, que jamás podrá entender, sobre todo después que se redujo la alícuota del IVA, “se hizo un ajuste fiscal que no se anunció, lo que generó una caída muy grave del gasto primario real per cápita en 7%”, al tiempo que se aprueba un tributo altamente inflacionario, como el ITF.Para el experto, uno de los más graves riesgos que corre la economía venezolana es su desindustrialización. “El desarrollo de las cooperativas y las EPS puede ser impulsado, pero es muy difícil que sustituyan la oferta de bienes y servicios, o siquiera complementar adecuadamente la oferta privada. No siempre lo pequeño es hermoso y eso puede ser terriblemente ineficiente. Lo estamos viendo en las obras de mantenimiento vial, transporte, escuelas, hospitales, donde se termina incurriendo en altísimos costos con muy poca eficiencia. El gasto público genera cada vez menos impacto en el PIB, por el exceso de transferencia a un complejo empresarial con severos problemas de aprendizaje y para capturar economías de escala”, apunta el economista.Un punto esencial es que la política cambiaria se ha convertido en uno de los mejores vehículos para atacar al sector privado y restarle capacidad de respuesta. “¿Nos queremos volar todo nuestro sector de producción de bienes transables no petroleros? Muy bien, mantengamos la apreciación cambiaria, eso va contra la producción agropecuaria, contra la producción manufacturera, e inclusive atenta contra la propia rentabilidad de Pdvsa. A la larga, una estabilización de los precios petroleros haría que esta política cambiaria no sea sostenible, ya que existe una grave pérdida de competitividad de la industria de hidrocarburos, con más gastos, una presión por la inversión social, una carga tributaria pesadísima, la rentabilidad y la posibilidad de mantener los niveles de producción terminan afectándose”.Un dato puede revelar claramente hasta dónde ha avanzado el proceso de destrucción del aparato industrial, condimentado con desinversión. Según Vivancos, el PIB corriente está ya por encima del PIB potencial, lo que significa que no queda capacidad instalada para crecer, pues los emprendimientos que quedan están operando al tope. Esta situación restringe expectativas de expansión que pudieran ser buenas, así que la desaceleración que mostró el PIB en el primer trimestre, y que siguió presente, con menos impacto, en el segundo cuarto, es un fenómeno estructural, a menos que fluyan muchas inversiones en el corto y mediano plazo.“La frontera agrícola está retrocediendo y la producción manufacturera también. Sin embargo, existe alguna inversión, incluso de componente privado, pero básicamente en infraestructura, pero no en la producción de bienes y servicios. Vemos inversión en servicios y no en producción de bienes transables. La oferta agregada no aumenta, y la presión de demanda ajusta la ecuación vía precios”.Pero, además, la inflación venezolana tiene un componente importado, derivado de la crisis internacional. “En el primer semestre de este año, el Indice de Productos Básicos, que mide una cesta de 60 rubros, ha crecido 37% a escala internacional, y, en alimentos, que conforman una buena parte de las importaciones venezolanas, se ha registrado un crecimiento promedio de sus costos de 23% en apenas 6 meses; por esa vía se tienen restricciones de oferta e inflación importada. El talón de Aquiles de la política económica será la inflación y nada indica que vaya a ceder en el corto plazo”.
ECONOMIA VENEZUELA - ESTANFLACION
EL PAIS / ECONOMIA -ESTANFLACION
Varios economistas han comenzado a hablar abiertamente de recesión más inflación acelerada en Venezuela. Cifras del BCV parecen confirmar el signo negativo del futuro.
José Guerra. “No vamos a ver un ajuste tradicional, envuelto en la figura de un plan orgánico, sino medidas aisladas”.
Justo antes de cerrar esta edición, el ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez Araque, señaló que Venezuela está en condiciones de soportar tres años de recesión global sin mayores traumas, debido a sus fuertes reservas en moneda extranjera.Ningún economista independiente avala semejante afirmación. Especialmente, José Guerra, ex gerente de investigaciones del Banco Central de Venezuela (BCV), y Orlando Ochoa, economista especializado, precisamente, en el área de Finanzas Públicas, quienes sostienen la tesis de que Venezuela camina, este mismo año, hacia un proceso de “estanflación” -vale decir: alta inflación con recesión económica-, cuya duración y profundidad parecen, al menos por ahora, muy difíciles de predecir.En todo caso, Guerra ha movido sus pronósticos sobre el comportamiento de la economía a una proyección de caída que puede oscilar entre -1,5% y -2,5% en 2009, mientras que la variación del Índice Nacional de Precios del BCV se ubicaría en una cifra superior a 35%, con el agravante de que la inflación para el sector de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas podría pasar de 50%.De acuerdo con este economista, el Gobierno dispondría de unas reservas, tanto en el BCV como en otros fondos que se han venido creando, que no superan los 30.000 millones de dólares, ya que buena parte de los activos que ha acumulado el Ejecutivo están representados en títulos valores, cuyas cotizaciones se han derrumbado por el efecto pernicioso de la crisis global.El también economista y especialista en materia petrolera, José Toro Hardy, manifestó que “las reservas reales disponibles que dice tener el Gobierno no alcanzan para un año completo de importaciones, aunque se tomen decisiones, como disminuir los flujos de divisas aprobados por Cadivi o recortar administrativamente las compras externas. Lo real es que, en el mejor de los casos, las importaciones podrían llegar a 20.000 ó 25.000 millones de dólares, al cierre de este año”.Lo anterior significa una reducción drástica de un orden cercano a 50%. Pero, el economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, ha calculado que, considerando una proyección realista de ingreso petrolero, la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) sólo podría financiar no más de 15.000 millones de dólares de ese total de importaciones, hipótesis que añade a la potencial situación de escasez de bienes un dañino componente inflacionario.No obstante, Oliveros todavía se resiste a considerar la posibilidad de una recesión económica declarada en 2009, ubicando sus proyecciones en un probable crecimiento que iría entre 0,5% y 1%, al cierre del año.S.O.SFuertes rumores sobre una devaluación aguaron los preparativos vacacionales de muchos durante el viernes previo a los Carnavales. Los más osados hablaron de que la medida sería anunciada el martes de Carnaval, al igual que se hizo en 2003, y proyectaban un nuevo precio del dólar oficial que se ubicaba entre 3.2 y 3.5 bolívares.Al final, no pasó nada, pero el especialista en asuntos financieros, Eduardo Fortuny, reportó una fuerte apreciación de los TICCs, papeles indexados al dólar oficial, que llegaron a cotizarse sobre 106%, lo cual es expresión de hasta donde llegaban las expectativas devaluacionistas.Junto con este rumor cambiario apareció otro, de naturaleza política, según el cual el presidente Hugo Chávez solicitaría una nueva Ley Habilitante -la tercera en una década de gestión presidencial- para tomar “medidas económico-financieras extraordinarias”, a fin de enfrentar el impacto de la crisis global, la cual, por fin, reconoció el viernes previo al asueto por las carnestolendas, enfundado en su uniforme militar de campaña.Frente a estos insistentes rumores, conviene recordar que el presidente Chávez no tiene economistas en su Gabinete Económico, por lo que las decisiones no responden a un criterio de ortodoxia profesional, sino de viabilidad política. El Jefe del Estado y sus ministros no acuden a los manuales para enfrentar los problemas financieros, sino al cálculo de la relación costo-beneficio político de cada decisión.En consecuencia, la medida de ajustar el tipo de cambio oficial podría posponerse hasta un momento cuando resulte inevitable. No obstante, la posibilidad de una nueva Habilitante sí está abierta, no porque la Asamblea Nacional signifique un obstáculo para cualquier plan económico que el Ejecutivo adopte, sino porque suprime la discusión pública de las medidas, las cuales serían decididas ejecutivamente y tomadas de manera sorpresiva. Pura estrategia militar aplicada a la economía.Con la reincorporación del gran asesor histórico del presidente Chávez en materia económica, Jorge Giordani, al despacho de Planificación y Desarrollo, se espera que, en pareja con Alí Rodríguez Araque, se diseñe una nueva estrategia de ajuste fiscal de corto plazo, que podría incluir una reforma tributaria, reforzamientos al control cambiario y mecanismos más exigentes de control de precios, así como medidas de restricción en el gasto público, básicamente enfocadas en rebajar costos de funcionamiento y disminuir la inversión en áreas “socialmente no prioritarias”.
A la Baja. El BCV señaló que, en el último trimestre de 2008, la Construcción y la Manufactura cayeron en -0,3% y-0,5%, respectivamente.
Hay que recordar que fue Giordani quien enfrentó la estrechez fiscal del primer año de gobierno de Chávez, y lo hizo coordinando una estrategia muy ortodoxa de manejo del gasto; de hecho, fuentes del despacho de Planificación indicaron a GERENTE que están en proceso diversas iniciativas:a. Una evaluación realista del mercado petrolero. El Gobierno quiere tener una expectativa certera de cuánto tiempo podría durar el bajón presente de las cotizaciones.b. Una reevaluación de la evolución de la inflación. Aunque no es oficial, se sabe que hay una nueva meta gubernamental, que se ubica en 22% para el cierre del año. Las fuentes consultadas indican que este número podría volver a ajustarse.c. El, de nuevo, ministro Giordani parece estar ganado para una exigente política de restricción de las importaciones, aunque ello signifique sacrificios en el consumo de algunos bienes. En el sector comercial hay temores muy fuertes acerca de una caída superior a 40% en la asignación de divisas al tipo de cambio oficial para la importación de bienes.d. Efectivamente, se estudian cambios en la estructura impositiva, aunque, indican las fuentes, todavía el Alto Gobierno es reacio a la creación o reinstauración de nuevos impuestos, tipo Débito Bancario o Transacciones Financieras.e. Fuentes extraoficiales del sector privado señalan que la contratación de nuevas obras, por parte del sector público, está prácticamente paralizada y se han detenido los pagos a contratistas y proveedores, sobre todo en Gobernaciones y Alcaldías. Se estima que el Gobierno reducirá las contrataciones de nuevas obras entre 50% y 60% este año.
Los IndiciosPara el economista José Guerra, existen severos indicios que revelan un cuadro recesivo inminente. “La recesión es como los exámenes de laboratorio, cuyos resultados no se conocen hasta que llegan los valores”, advierte a quienes cuestionan la eventualidad de una contracción económica en el corto plazo.En su criterio, si cae la producción petrolera, disminuye la venta de vehículos, se contrae la entrega de divisas al cambio oficial y se reducen los saldos monetarios reales, entonces habrá recesión y, de ello, no tiene ninguna duda.“El gasto público ya es insuficiente para dinamizar la economía”, enfatiza. Antes de conocer las cifras oficiales del cuatro trimestre de 2008, Guerra pronosticó que, en ese lapso, la economía crecería sólo 2%; sin embargo, los datos oficiales del Central indicaron un crecimiento de 3,2%, lo cual, no obstante, señala con claridad una desaceleración en el crecimiento.Quizás no en las magnitudes, pero Guerra tuvo razón al proyectar decrecimientos en áreas claves como Construcción y Manufactura. El BCV señaló que, en el último trimestre de 2008, ambos sectores cayeron en -0,3% y-0,5%, respectivamente. Pero, hay algo más revelador: el PIB petrolero registró una expansión mínima, más bien raquítica, de 0,1% en el trimestre, como resultado del impacto de los recortes de producción petrolera, aprobados para ese lapso. Las ventas de vehículos registraron una caída superior a 40% al cierre de 2008 y, aunque las cifras no se conocen, se espera una contracción aún mayor al cierre del primer trimestre de 2009, debido a que las importaciones están prácticamente paralizadas, así como la adquisición de componentes en el exterior, a lo que se debe sumar la situación conflictiva, en el plano laboral, que han sufrido o sufren varias de las más importantes ensambladoras.Estos datos parecen confirmar el cuadro que, según el economista ex gerente del BCV, hace falta para decretar la recesión en la economía venezolana. Otro elemento adicional que muestra el signo que va adquiriendo el desempeño económico es la recesión en el sector financiero, que cayó 3,5% al cierre del año pasado.
Se Quemó el ArrozLa intervención de las plantas de procesamiento de arroz, tanto de Polar como de otros grupos, y la amenaza de expropiación, pagadera “con papeles”, según el presidente Chávez, fue interpretada por muchos observadores económicos como una señal “extremadamente grave”.La tentación de “huir hacia delante” puede ser la respuesta fundamental del Gobierno al período de crisis que ya comienza a hacerse sensible. La intervención y la eventual confiscación de empresas pueden hacerse más comunes ahora, como una respuesta “populista” a la incapacidad de enfrentar los problemas reales.El economista José Manuel Puente recuerda que el Gobierno salió fortalecido de la peor crisis de la economía venezolana en toda su historia registrada, en 2001 y 2002, debido a su habilidad de trasladar las responsabilidades sobre los efectos altamente nocivos de sus propias ejecutorias.“No vamos a ver un ajuste tradicional, envuelto en la figura de un plan orgánico, sino medidas aisladas. Y no se puede descartar que el Gobierno aproveche la oportunidad de profundizar el socialismo, tratando de garantizarse su sobrevivencia”, dice Guerra
Varios economistas han comenzado a hablar abiertamente de recesión más inflación acelerada en Venezuela. Cifras del BCV parecen confirmar el signo negativo del futuro.
José Guerra. “No vamos a ver un ajuste tradicional, envuelto en la figura de un plan orgánico, sino medidas aisladas”.
Justo antes de cerrar esta edición, el ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez Araque, señaló que Venezuela está en condiciones de soportar tres años de recesión global sin mayores traumas, debido a sus fuertes reservas en moneda extranjera.Ningún economista independiente avala semejante afirmación. Especialmente, José Guerra, ex gerente de investigaciones del Banco Central de Venezuela (BCV), y Orlando Ochoa, economista especializado, precisamente, en el área de Finanzas Públicas, quienes sostienen la tesis de que Venezuela camina, este mismo año, hacia un proceso de “estanflación” -vale decir: alta inflación con recesión económica-, cuya duración y profundidad parecen, al menos por ahora, muy difíciles de predecir.En todo caso, Guerra ha movido sus pronósticos sobre el comportamiento de la economía a una proyección de caída que puede oscilar entre -1,5% y -2,5% en 2009, mientras que la variación del Índice Nacional de Precios del BCV se ubicaría en una cifra superior a 35%, con el agravante de que la inflación para el sector de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas podría pasar de 50%.De acuerdo con este economista, el Gobierno dispondría de unas reservas, tanto en el BCV como en otros fondos que se han venido creando, que no superan los 30.000 millones de dólares, ya que buena parte de los activos que ha acumulado el Ejecutivo están representados en títulos valores, cuyas cotizaciones se han derrumbado por el efecto pernicioso de la crisis global.El también economista y especialista en materia petrolera, José Toro Hardy, manifestó que “las reservas reales disponibles que dice tener el Gobierno no alcanzan para un año completo de importaciones, aunque se tomen decisiones, como disminuir los flujos de divisas aprobados por Cadivi o recortar administrativamente las compras externas. Lo real es que, en el mejor de los casos, las importaciones podrían llegar a 20.000 ó 25.000 millones de dólares, al cierre de este año”.Lo anterior significa una reducción drástica de un orden cercano a 50%. Pero, el economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, ha calculado que, considerando una proyección realista de ingreso petrolero, la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) sólo podría financiar no más de 15.000 millones de dólares de ese total de importaciones, hipótesis que añade a la potencial situación de escasez de bienes un dañino componente inflacionario.No obstante, Oliveros todavía se resiste a considerar la posibilidad de una recesión económica declarada en 2009, ubicando sus proyecciones en un probable crecimiento que iría entre 0,5% y 1%, al cierre del año.S.O.SFuertes rumores sobre una devaluación aguaron los preparativos vacacionales de muchos durante el viernes previo a los Carnavales. Los más osados hablaron de que la medida sería anunciada el martes de Carnaval, al igual que se hizo en 2003, y proyectaban un nuevo precio del dólar oficial que se ubicaba entre 3.2 y 3.5 bolívares.Al final, no pasó nada, pero el especialista en asuntos financieros, Eduardo Fortuny, reportó una fuerte apreciación de los TICCs, papeles indexados al dólar oficial, que llegaron a cotizarse sobre 106%, lo cual es expresión de hasta donde llegaban las expectativas devaluacionistas.Junto con este rumor cambiario apareció otro, de naturaleza política, según el cual el presidente Hugo Chávez solicitaría una nueva Ley Habilitante -la tercera en una década de gestión presidencial- para tomar “medidas económico-financieras extraordinarias”, a fin de enfrentar el impacto de la crisis global, la cual, por fin, reconoció el viernes previo al asueto por las carnestolendas, enfundado en su uniforme militar de campaña.Frente a estos insistentes rumores, conviene recordar que el presidente Chávez no tiene economistas en su Gabinete Económico, por lo que las decisiones no responden a un criterio de ortodoxia profesional, sino de viabilidad política. El Jefe del Estado y sus ministros no acuden a los manuales para enfrentar los problemas financieros, sino al cálculo de la relación costo-beneficio político de cada decisión.En consecuencia, la medida de ajustar el tipo de cambio oficial podría posponerse hasta un momento cuando resulte inevitable. No obstante, la posibilidad de una nueva Habilitante sí está abierta, no porque la Asamblea Nacional signifique un obstáculo para cualquier plan económico que el Ejecutivo adopte, sino porque suprime la discusión pública de las medidas, las cuales serían decididas ejecutivamente y tomadas de manera sorpresiva. Pura estrategia militar aplicada a la economía.Con la reincorporación del gran asesor histórico del presidente Chávez en materia económica, Jorge Giordani, al despacho de Planificación y Desarrollo, se espera que, en pareja con Alí Rodríguez Araque, se diseñe una nueva estrategia de ajuste fiscal de corto plazo, que podría incluir una reforma tributaria, reforzamientos al control cambiario y mecanismos más exigentes de control de precios, así como medidas de restricción en el gasto público, básicamente enfocadas en rebajar costos de funcionamiento y disminuir la inversión en áreas “socialmente no prioritarias”.
A la Baja. El BCV señaló que, en el último trimestre de 2008, la Construcción y la Manufactura cayeron en -0,3% y-0,5%, respectivamente.
Hay que recordar que fue Giordani quien enfrentó la estrechez fiscal del primer año de gobierno de Chávez, y lo hizo coordinando una estrategia muy ortodoxa de manejo del gasto; de hecho, fuentes del despacho de Planificación indicaron a GERENTE que están en proceso diversas iniciativas:a. Una evaluación realista del mercado petrolero. El Gobierno quiere tener una expectativa certera de cuánto tiempo podría durar el bajón presente de las cotizaciones.b. Una reevaluación de la evolución de la inflación. Aunque no es oficial, se sabe que hay una nueva meta gubernamental, que se ubica en 22% para el cierre del año. Las fuentes consultadas indican que este número podría volver a ajustarse.c. El, de nuevo, ministro Giordani parece estar ganado para una exigente política de restricción de las importaciones, aunque ello signifique sacrificios en el consumo de algunos bienes. En el sector comercial hay temores muy fuertes acerca de una caída superior a 40% en la asignación de divisas al tipo de cambio oficial para la importación de bienes.d. Efectivamente, se estudian cambios en la estructura impositiva, aunque, indican las fuentes, todavía el Alto Gobierno es reacio a la creación o reinstauración de nuevos impuestos, tipo Débito Bancario o Transacciones Financieras.e. Fuentes extraoficiales del sector privado señalan que la contratación de nuevas obras, por parte del sector público, está prácticamente paralizada y se han detenido los pagos a contratistas y proveedores, sobre todo en Gobernaciones y Alcaldías. Se estima que el Gobierno reducirá las contrataciones de nuevas obras entre 50% y 60% este año.
Los IndiciosPara el economista José Guerra, existen severos indicios que revelan un cuadro recesivo inminente. “La recesión es como los exámenes de laboratorio, cuyos resultados no se conocen hasta que llegan los valores”, advierte a quienes cuestionan la eventualidad de una contracción económica en el corto plazo.En su criterio, si cae la producción petrolera, disminuye la venta de vehículos, se contrae la entrega de divisas al cambio oficial y se reducen los saldos monetarios reales, entonces habrá recesión y, de ello, no tiene ninguna duda.“El gasto público ya es insuficiente para dinamizar la economía”, enfatiza. Antes de conocer las cifras oficiales del cuatro trimestre de 2008, Guerra pronosticó que, en ese lapso, la economía crecería sólo 2%; sin embargo, los datos oficiales del Central indicaron un crecimiento de 3,2%, lo cual, no obstante, señala con claridad una desaceleración en el crecimiento.Quizás no en las magnitudes, pero Guerra tuvo razón al proyectar decrecimientos en áreas claves como Construcción y Manufactura. El BCV señaló que, en el último trimestre de 2008, ambos sectores cayeron en -0,3% y-0,5%, respectivamente. Pero, hay algo más revelador: el PIB petrolero registró una expansión mínima, más bien raquítica, de 0,1% en el trimestre, como resultado del impacto de los recortes de producción petrolera, aprobados para ese lapso. Las ventas de vehículos registraron una caída superior a 40% al cierre de 2008 y, aunque las cifras no se conocen, se espera una contracción aún mayor al cierre del primer trimestre de 2009, debido a que las importaciones están prácticamente paralizadas, así como la adquisición de componentes en el exterior, a lo que se debe sumar la situación conflictiva, en el plano laboral, que han sufrido o sufren varias de las más importantes ensambladoras.Estos datos parecen confirmar el cuadro que, según el economista ex gerente del BCV, hace falta para decretar la recesión en la economía venezolana. Otro elemento adicional que muestra el signo que va adquiriendo el desempeño económico es la recesión en el sector financiero, que cayó 3,5% al cierre del año pasado.
Se Quemó el ArrozLa intervención de las plantas de procesamiento de arroz, tanto de Polar como de otros grupos, y la amenaza de expropiación, pagadera “con papeles”, según el presidente Chávez, fue interpretada por muchos observadores económicos como una señal “extremadamente grave”.La tentación de “huir hacia delante” puede ser la respuesta fundamental del Gobierno al período de crisis que ya comienza a hacerse sensible. La intervención y la eventual confiscación de empresas pueden hacerse más comunes ahora, como una respuesta “populista” a la incapacidad de enfrentar los problemas reales.El economista José Manuel Puente recuerda que el Gobierno salió fortalecido de la peor crisis de la economía venezolana en toda su historia registrada, en 2001 y 2002, debido a su habilidad de trasladar las responsabilidades sobre los efectos altamente nocivos de sus propias ejecutorias.“No vamos a ver un ajuste tradicional, envuelto en la figura de un plan orgánico, sino medidas aisladas. Y no se puede descartar que el Gobierno aproveche la oportunidad de profundizar el socialismo, tratando de garantizarse su sobrevivencia”, dice Guerra
Sunday, May 24, 2009
MERCADO PERMUTA ES LIMITADO
El mercado permuta es limitado para financiar las importaciones
Productos adquiridos en el extranjero con dólar no oficial serán más costosos
Las importaciones cerrarían el año en $39.500 millones, de ese monto cerca de $12.000 millones serán financiados con dólares no dados por Cadivi (Archivo)
Los importadores privados de diversos sectores quieren mantener su negocio a pesar del panorama que da los tiempos de transición y de austeridad. Saben que Cadivi no los considera como prioritarios en la asignación de divisas, aunque algunos abastezcan a los que sí lo son, como son los casos de las empresas de artes gráficas, envases y químicos. Hicieron un estudio de su estructura de costos para ver la factibilidad de comprar en el extranjero insumos que necesitan con el dólar permuta. Al darse cuenta de que tienen margen para maniobrar, es decir, que los productos todavía pueden ser colocados en el mercado nacional tras el traslado de costos que genera este dólar, optaron por ir a casas de bolsa y a entidades financieras para hacer las transacciones pertinentes. Hoy lo hacen más que hace dos semanas, porque Cadivi modificó sus lineamientos y ahora son muchas más las compañías que deben tramitar certificados de no producción o de insuficiencia para optar a divisas. Pero, ¿hay suficiente mercado permuta en el país para abastecer todos los requerimientos proyectados para este año? La respuesta del economista Maikel Bello es simple: "Tiene una capacidad limitada". No se trata de que en el momento en que un empresario vaya a un operador cambiario para hacer la transacción la respuesta sea: "No tenemos". "Siempre habrá", reitera Bello. Lo que sucede es que se convierte en una divisa más que preciada: muchos la buscarán, pero la obtendrán quienes estén dispuestos a pagar más por ella. En resumen, el mercado de dólares por medio de este mecanismo que habrá en existencia para 2009 podrá, efectivamente, financiar las importaciones de los sectores que así lo requieran. Para algunos empresarios resultará costoso, por lo que se verán obligados a no abastecerse de productos importados, por muy imprescindibles que éstos sean. Otros seguirán maniobrando e importarán a un precio más elevado que en la actualidad, según las proyecciones de Econoanalítica, consultora donde labora Bello. En números El economista dice que durante este ejercicio fiscal estará disponible en este mercado una suma cercana a los $9.500 millones, de acuerdo con las estimaciones de la consultora. El gran motor para generar esta disponibilidad, señala Bello, será el mismo Gobierno a través de inyecciones de Pdvsa y de otros mecanismos. Es cauteloso a la hora de profundizar en los otros mecanismos, argumentando que la opacidad del mercado imposibilita emitir sentencias absolutas. Las proyecciones de Ecoanalítica apuestan por una caída en las importaciones de 18% respecto a 2008, para cerrar en $39.500 millones. La consultora estima que de ese total, entre $10.000 y $12.000 millones, serán financiadas con dólar no oficial. Además, la firma prevé que durante este ejercicio fiscal la salida de capitales ascenderá a $17.000 millones, monto que representaría un incremento de 43% en comparación con el año pasado y que en su mayoría sería obtenido por medio del dólar no oficial. Vale destacar que la cantidad de disponibilidad de dólar no oficial prevista para este año es 28% menor a la que hubo en 2008, cuando ascendió a $13.250 millones, alimentada por emisiones de bonos bolívar-dólar, de la Electricidad de Caracas, las notas estructuradas y una poca porción de títulos argentinos. En 2008, Cadivi dio las divisas para 96% del total de importaciones, que sumaron $48.000 millones. Econoalítica asegura que el grueso del mercado permuta sirvió como puente para la salida de capitales del país. 2009 es diferente en ese sentido, pues las colocaciones de deuda se limitarán al mercado interno y de allí la reducción de la entrada de instrumentos que permitan la operación permuta. La consultora evalúa la posibilidad de que proveedores y contratistas del Gobierno estén inyectando divisas al mercado tras recibir pagos del Ejecutivo en moneda estadounidense. De ser así, no quedaría del todo clara la legalidad de la operación, según Bello, de acuerdo con la Ley de Ilícitos Cambiarios. El economista saca sus conclusiones. Dice que es difícil que el mercado permuta de divisas funcione de forma eficiente ante el esquema actual. Advierte que no se dará abasto por los requerimientos de los importadores del sector privado y que lo que se verá es un aumento progresivo en la demanda en un escenario de poca oferta.
María Gabriela Aguzzi V.
Productos adquiridos en el extranjero con dólar no oficial serán más costosos
Las importaciones cerrarían el año en $39.500 millones, de ese monto cerca de $12.000 millones serán financiados con dólares no dados por Cadivi (Archivo)
Los importadores privados de diversos sectores quieren mantener su negocio a pesar del panorama que da los tiempos de transición y de austeridad. Saben que Cadivi no los considera como prioritarios en la asignación de divisas, aunque algunos abastezcan a los que sí lo son, como son los casos de las empresas de artes gráficas, envases y químicos. Hicieron un estudio de su estructura de costos para ver la factibilidad de comprar en el extranjero insumos que necesitan con el dólar permuta. Al darse cuenta de que tienen margen para maniobrar, es decir, que los productos todavía pueden ser colocados en el mercado nacional tras el traslado de costos que genera este dólar, optaron por ir a casas de bolsa y a entidades financieras para hacer las transacciones pertinentes. Hoy lo hacen más que hace dos semanas, porque Cadivi modificó sus lineamientos y ahora son muchas más las compañías que deben tramitar certificados de no producción o de insuficiencia para optar a divisas. Pero, ¿hay suficiente mercado permuta en el país para abastecer todos los requerimientos proyectados para este año? La respuesta del economista Maikel Bello es simple: "Tiene una capacidad limitada". No se trata de que en el momento en que un empresario vaya a un operador cambiario para hacer la transacción la respuesta sea: "No tenemos". "Siempre habrá", reitera Bello. Lo que sucede es que se convierte en una divisa más que preciada: muchos la buscarán, pero la obtendrán quienes estén dispuestos a pagar más por ella. En resumen, el mercado de dólares por medio de este mecanismo que habrá en existencia para 2009 podrá, efectivamente, financiar las importaciones de los sectores que así lo requieran. Para algunos empresarios resultará costoso, por lo que se verán obligados a no abastecerse de productos importados, por muy imprescindibles que éstos sean. Otros seguirán maniobrando e importarán a un precio más elevado que en la actualidad, según las proyecciones de Econoanalítica, consultora donde labora Bello. En números El economista dice que durante este ejercicio fiscal estará disponible en este mercado una suma cercana a los $9.500 millones, de acuerdo con las estimaciones de la consultora. El gran motor para generar esta disponibilidad, señala Bello, será el mismo Gobierno a través de inyecciones de Pdvsa y de otros mecanismos. Es cauteloso a la hora de profundizar en los otros mecanismos, argumentando que la opacidad del mercado imposibilita emitir sentencias absolutas. Las proyecciones de Ecoanalítica apuestan por una caída en las importaciones de 18% respecto a 2008, para cerrar en $39.500 millones. La consultora estima que de ese total, entre $10.000 y $12.000 millones, serán financiadas con dólar no oficial. Además, la firma prevé que durante este ejercicio fiscal la salida de capitales ascenderá a $17.000 millones, monto que representaría un incremento de 43% en comparación con el año pasado y que en su mayoría sería obtenido por medio del dólar no oficial. Vale destacar que la cantidad de disponibilidad de dólar no oficial prevista para este año es 28% menor a la que hubo en 2008, cuando ascendió a $13.250 millones, alimentada por emisiones de bonos bolívar-dólar, de la Electricidad de Caracas, las notas estructuradas y una poca porción de títulos argentinos. En 2008, Cadivi dio las divisas para 96% del total de importaciones, que sumaron $48.000 millones. Econoalítica asegura que el grueso del mercado permuta sirvió como puente para la salida de capitales del país. 2009 es diferente en ese sentido, pues las colocaciones de deuda se limitarán al mercado interno y de allí la reducción de la entrada de instrumentos que permitan la operación permuta. La consultora evalúa la posibilidad de que proveedores y contratistas del Gobierno estén inyectando divisas al mercado tras recibir pagos del Ejecutivo en moneda estadounidense. De ser así, no quedaría del todo clara la legalidad de la operación, según Bello, de acuerdo con la Ley de Ilícitos Cambiarios. El economista saca sus conclusiones. Dice que es difícil que el mercado permuta de divisas funcione de forma eficiente ante el esquema actual. Advierte que no se dará abasto por los requerimientos de los importadores del sector privado y que lo que se verá es un aumento progresivo en la demanda en un escenario de poca oferta.
María Gabriela Aguzzi V.
ESCASEZ DE DOLARES EN EL MERCADO DE DIVISAS
Escasez de dólares En el mercado de divisas en Venezuela está ocurriendo que la gente se dio cuenta que el tal blindaje financiero que se cacareaba a finales y principios de año fue un fiasco, nada que ver, el déficit que se acumula en cuenta corriente por caída de los precios del petróleo y por derroche del ahorro que no se realizó ha dejado descubierto al bolívar el cual día a día vale menos, es decir, se deprecia realmente al ritmo de la presión inflacionaria, cada día el bolívar compra menos, de manera muy rápida dejó de ser fuerte, bueno nunca lo fue, ni por capricho.El poder de compra del dinero se derrite a velocidad, el costo de oportunidad es muy elevado, no todos pueden pagarlo; los precios del dólar en el mercado permuta triplican el precio del dólar oficial, y como hay menos en el BCV, se reduce la "mascada" a Cadivi, la demanda sobre ese dólar de 2.15 bolívares es entonces infinita, no hay para todos, por lo que el torniquete no solo asienta el racionamiento sino que se le sugiere a las empresas desde la institución racionadora de divisas que vayan al mercado libre a buscarlo. Lógico, de acuerdo a la ley de la termodinámica mencionada arriba, el precio explota. El Gobierno niega que va a devaluar, ¡la gente no le cree!Decía en estos días el ministro del Tesoro, el mismo que unas semanas antes nos decía que se estaba revisando la política cambiaria porque todo era posible, inclusive la devaluación (Alí Rodríguez dixit), que la devaluación era una estupidez, uno veía al ministro escupir para arriba, o al menos piensa que quien devaluará el bolívar no será él, sino el que venga.Así, no necesitamos que nos lo diga el ministro, un conocimiento convencional y básico de la economía nos dice a gritos que el Gobierno devaluaría la moneda y con fuerza porque está limpio, en lenguaje gráfico y figurado, manando y un gobierno limpio es más peligroso que un mono con una hojilla. Se sabe que devaluando además de la inflación que se convertirá en impuesto y en ingreso fiscal, la devaluación le dará más bolívares por dólar petrolero que venda Pdvsa para pagar impuestos, royalties y dividendos.Es en todo caso, más o menos lo mismo que estaba haciendo Pdvsa al vender sus divisas en el mercado permuta para obtener tres veces lo que recibiría si se los vendiese al BCV. Ya sabemos por experiencia nuestra y ajena que cuando los gobernantes dicen que no van a devaluar, en realidad están tomándose el tiempo y el mejor momento para hacerlo, es lo que el Gobierno evalúa en estos días, pese a la estupidez mencionada. Sin lugar a dudas devaluará ¡porque está limpio!La presión sobre el dólar: un déficit en cuenta corriente y el derroche El mercado presiona con fuerza el dólar libre en el mercado permuta (swap), ya no es tanto la demanda porque esta ha caído porque la economía venezolana ya está en franca y aguda recesión, la gente que ya no se come el cuento del blindaje financiero que el Presidente vende desde fin de año, ya percibe que hay escasez de dólares, y que este se expresa en un monumental déficit en balanza de pagos que tiene su correspondiente déficit fiscal, y que estos déficit son causados por dos factores. El primero de ellos, el derroche del ahorro interno en regalos, subsidios, corrupción, mal manejo de la liquidez internacional que produce el ingreso petrolero, descapitalización de Pdvsa y caída de la producción de petróleo, pérdidas patrimoniales, ocasionadas por malas inversiones en euro -este se ha devaluado frente al dólar considerablemente-,sobrevaluación de la tasa de cambio, descapitalización de la economía privada a través de numerosos esquemas de control de precios y de competencia desleal del Estado que se transformó en importador masivo de bienes y servicio, induciendo cierre de empresas privadas nacionales cuya capacidad de producción interna fue sustituida por las importaciones del Estado, adquisición de activos, bancos, electricidad, comunicaciones, cementos, confiscación de acuerdos petroleros, una pendiente deuda contingente constituida por unos cuantos juicios que corren en las cortes internacionales por incumplimiento de contratos, adquisición de activos financieros, bonos públicos de países maulas mala paga en el mercado internacional que de algún modo vía las "finanzas creativas" de los clientes del Gobierno inmovilizan liquidez internacional.Y el segundo factor, el que dejó al desnudo lo mencionado arriba, la caída en los precios del petróleo, que develó de golpe y porrazo que la suerte de las finanzas "opacas y oscuras" del Gobierno estaban atadas al ruego de que los precios del petróleo se mantuvieran por encima de los 80 dólares el barril; ya sabemos que el precio promedio para el año 2009, a duras penas superará los 30 dólares el barril; pero ese es solo una tenaza, la otra es la merma en la exportaciones (y las importaciones de petróleo en combustible) que obliga a la caída de las exportaciones junto con la caída en los precios.El presupuesto del 2009, y su reestructuración que terminó en una maroma legislativa, que viene ahora sin petróleo envuelto en papeles de un colosal crecimiento de la deuda pública, nos muestra que las finanzas públicas estaban en manos de otros; así, los venezolanos nos preparamos, muchos sin saber, otros haciéndose los locos y algunos irresponsablemente desde el Gobierno para enfrentar los efectos de una crisis en balanza de pagos, que traerá una devaluación que pareciera ser tipo maxi, inflación y racionamiento de divisas que con el torniquete Cadivi acumula 2.500 dólares de deudas con los operadores financieros locales, y en rezago unos tantos miles de millones de dólares en solicitudes de divisas y que extraoficialmente se les ha sugerido a las empresas que demanden sus divisas en el mercado libre.Economista, PhD. (London)
ECONOMIA VENEZUELANA Y A CRISE
Abochorna la publicidad del BCV con el propagandístico título de “La economía venezolana crece en medio de la crisis global”, en la cual se edulcoran los amargos resultados económicos del primer trimestre del 2009. Como a los excelentes técnicos del BCV les pesan los afeites hechos por sus jefes a las descarnadas cifras de la realidad, comentan a sus amigos que el PIB no habría aumentado 0,3%, sino que registraría una caída del -1%. Aun aceptando ese 0,3% como cierto, representa una fuerte desaceleración respecto al mismo período del 2008 (5%).
Pocos creen que la caída del sector petrolero haya sido de apenas 4,8% (los expertos calculan un 10%). El BCV señala que la caída petrolera obedeció al cumplimiento de los recortes de la OPEP. La verdad es que Venezuela sólo ha cumplido parcialmente esos recortes y que ese descenso se debe a impericia del inepto equipo directivo de la industria que ha mermado la producción hasta 2.1 millones de BPD. La balanza de pagos registró el enorme déficit de $15.261 millones. El BCV reconoce que en el primer trimestre del 2009 ingresaron al país $9.829 millones por las exportaciones petroleras, lo que representa una caída del 55,5% respecto al período anterior. De esos $9.829 millones, los filibusteros de Pdvsa apenas ingresaron $3 mil millones al BCV. Los restantes $6 mil millones habrían sido colocados en el mercado paralelo. (El Fondo noruego acumulado con los excedentes de los altos precios del petróleo alcanza hoy a $300 mil millones y el FEM de Venezuela está en la ruina).
La economía sigue hundiéndose mientras el gobierno hace peso para que llegue al fondo
Estos farsantes que ahora pregonan la austeridad en el gasto, importaron en el primer trimestre de este año $11.271 millones, es decir, que en plena crisis económica aumentaron las importaciones en un 6,4% y no porque hayan incrementado las asignaciones solicitadas por el sector privado, sino porque el gobierno importó maquinarias, equipos de comunicación y alimentos, mientras arremetía contra los productores agrícolas y pecuarios del país. Maquillada también, la inflación anualizada por el BCV creció a 28,3%.
La economía sigue hundiéndose mientras el gobierno hace peso para que llegue al fondo. Chávez, Ramírez y quienes representan el papel de falsos líderes sindicales rojo-rojitos, se colocan en la primera fila de las constantes cadenas para anunciar la confiscación de 76 contratistas petroleras arruinadas por Pdvsa en el Zulia a punta de deudas mil millonarias nunca pagadas. Ahora el caos reina: se roban materiales y equipos, a la par que operarios inexpertos fundieron los motores de varias lanchas confiscadas. Tanto alardear de gas y resulta que Venezuela pide a Colombia gas para enfrentar su escasez interna. Con las cifras en rojo, la industria recorta hasta en un 75% los aportes a las misiones. Las destructivas confiscaciones se trasladan a Guayana donde los rojitos de la CVG han llevado a la ruina cientos de empresas.
PDVSA ha recortado un 75% su aporte a las misiones
Anunciado el fin del derecho a la propiedad (”La tierra no es privada, porque yo lo digo”. Chávez dixit), ahora sigue el golpe a los sindicatos, a los que el CNE y el TSJ impiden hacer elecciones libres, mientras la represión oficial obliga a firmar convenios miserables que violan sus derechos laborales.
El cuartelazo contra universidades y estudiantes se hace a través de grupos paramilitares armados desde el poder y disfrazados de estudiantes, que disparan a mansalva contra personas y destruyen obras de arte de la UCV. El cuartelazo mayor se está gestando contra Globovisión y varios circuitos de radio privados que tiene una sintonía masiva de millones de venezolanos que crecen cada día en su disenso contra las políticas antiobreras y hambreadoras del régimen. (El “latifundio mediático” lo tiene el gobierno y no los particulares).
De consumarse ese cuartelazo contra la expresión crítica, Chávez estaría ganándose el título de dictador. No en vano los relatores para la Libertad de Expresión de la ONU y de la OEA, en comunicado conjunto emitido este viernes desde Ginebra, manifiestan su alarma por las amenazas vertidas por el gobierno venezolano contra Globovisión y otros medios privados del país. Si unimos las alarmas de la OEA y de la ONU al rechazo creciente a las violaciones de la Constitución y a los estragos de la crisis económica revelados por las últimas encuestas, bien podemos afirmar que Chávez tiene más problemas de los que él arrogantemente supone.
Pocos creen que la caída del sector petrolero haya sido de apenas 4,8% (los expertos calculan un 10%). El BCV señala que la caída petrolera obedeció al cumplimiento de los recortes de la OPEP. La verdad es que Venezuela sólo ha cumplido parcialmente esos recortes y que ese descenso se debe a impericia del inepto equipo directivo de la industria que ha mermado la producción hasta 2.1 millones de BPD. La balanza de pagos registró el enorme déficit de $15.261 millones. El BCV reconoce que en el primer trimestre del 2009 ingresaron al país $9.829 millones por las exportaciones petroleras, lo que representa una caída del 55,5% respecto al período anterior. De esos $9.829 millones, los filibusteros de Pdvsa apenas ingresaron $3 mil millones al BCV. Los restantes $6 mil millones habrían sido colocados en el mercado paralelo. (El Fondo noruego acumulado con los excedentes de los altos precios del petróleo alcanza hoy a $300 mil millones y el FEM de Venezuela está en la ruina).
La economía sigue hundiéndose mientras el gobierno hace peso para que llegue al fondo
Estos farsantes que ahora pregonan la austeridad en el gasto, importaron en el primer trimestre de este año $11.271 millones, es decir, que en plena crisis económica aumentaron las importaciones en un 6,4% y no porque hayan incrementado las asignaciones solicitadas por el sector privado, sino porque el gobierno importó maquinarias, equipos de comunicación y alimentos, mientras arremetía contra los productores agrícolas y pecuarios del país. Maquillada también, la inflación anualizada por el BCV creció a 28,3%.
La economía sigue hundiéndose mientras el gobierno hace peso para que llegue al fondo. Chávez, Ramírez y quienes representan el papel de falsos líderes sindicales rojo-rojitos, se colocan en la primera fila de las constantes cadenas para anunciar la confiscación de 76 contratistas petroleras arruinadas por Pdvsa en el Zulia a punta de deudas mil millonarias nunca pagadas. Ahora el caos reina: se roban materiales y equipos, a la par que operarios inexpertos fundieron los motores de varias lanchas confiscadas. Tanto alardear de gas y resulta que Venezuela pide a Colombia gas para enfrentar su escasez interna. Con las cifras en rojo, la industria recorta hasta en un 75% los aportes a las misiones. Las destructivas confiscaciones se trasladan a Guayana donde los rojitos de la CVG han llevado a la ruina cientos de empresas.
PDVSA ha recortado un 75% su aporte a las misiones
Anunciado el fin del derecho a la propiedad (”La tierra no es privada, porque yo lo digo”. Chávez dixit), ahora sigue el golpe a los sindicatos, a los que el CNE y el TSJ impiden hacer elecciones libres, mientras la represión oficial obliga a firmar convenios miserables que violan sus derechos laborales.
El cuartelazo contra universidades y estudiantes se hace a través de grupos paramilitares armados desde el poder y disfrazados de estudiantes, que disparan a mansalva contra personas y destruyen obras de arte de la UCV. El cuartelazo mayor se está gestando contra Globovisión y varios circuitos de radio privados que tiene una sintonía masiva de millones de venezolanos que crecen cada día en su disenso contra las políticas antiobreras y hambreadoras del régimen. (El “latifundio mediático” lo tiene el gobierno y no los particulares).
De consumarse ese cuartelazo contra la expresión crítica, Chávez estaría ganándose el título de dictador. No en vano los relatores para la Libertad de Expresión de la ONU y de la OEA, en comunicado conjunto emitido este viernes desde Ginebra, manifiestan su alarma por las amenazas vertidas por el gobierno venezolano contra Globovisión y otros medios privados del país. Si unimos las alarmas de la OEA y de la ONU al rechazo creciente a las violaciones de la Constitución y a los estragos de la crisis económica revelados por las últimas encuestas, bien podemos afirmar que Chávez tiene más problemas de los que él arrogantemente supone.
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