EL PAIS / ESPECIAL EL PAIS EN LA MIRA / LA ECONOMIA / GUSTAVO GARCIA
El Ajuste Viene, Y Sera Muy Duro
El economista Gustavo García vaticina que al gobierno del presidente Hugo Chávez no le quedará más remedio que ajustar la economía en los próximos dos años. Tal ajuste traería medidas como el aumento de la gasolina y el incremento de la presión tributaria.
Gustavo García. “Pdvsa ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero”.
Incluso antes de que los ahora ex grandes actores de Wall Street se precipitaran por el barranco de la ruina, arrastrando a la economía estadounidense a la recesión, el economista Gustavo García había pronosticado la inminencia de un ajuste económico, debido a su percepción de que el modelo de políticas económicas del gobierno del presidente, Hugo Chávez, no es sostenible y está mostrando claros síntomas de agotamiento.Ahora, con la crisis financiera estadounidense en pleno desarrollo y con posibles coletazos en Europa y Asia, la percepción de que la administración venezolana tendrá que tomar medidas para salvaguardar su estabilidad fiscal luce más viable. Para García, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa), el problema medular es que Petróleos de Venezuela, el centro de toda la gestión económica chavista, se ha convertido en “una vaca lechera que se está disecando”.García es de los economistas más acerbamente críticos del modelo gubernamental. Su lógica es simple: si antes de la crisis, con precios petroleros en alza, la economía venezolana mostraba preocupantes desequilibrios, ahora, con las cotizaciones del crudo con tendencia a la baja, cómo sería posible que esos desequilibrios no se agudizaran.Sin asomo de dudas, sostiene que, de continuar por el camino de dirigismo estatal y destrucción de la economía privada, el país marcha hacia un gran desastre económico, cuyas manifestaciones más perversas serán: una mayor y más persistente inflación; la destrucción del aparato productivo interno, atizada por una apreciación cambiaria sin precedentes y el más absoluto desestímulo a la inversión; un mayor desempleo y el incremento de la informalidad. En resumen, más pobreza, contracción económica y pérdida de capacidad adquisitiva.
¿Cómo es el Ajuste Económico que el Economista García Vislumbra?• “Veríamos algún tipo de ajuste del mercado cambiario. O porque se aplicaría un ajuste lineal del tipo de cambio o por la presencia de un esquema de cambios múltiples para las transacciones oficiales, donde se podría mantener el cambio de 2.15 bolívares por dólar, pero con la creación de otras paridades para otros tipos de bienes. Eso podría funcionar como una transición de corto plazo, pero mantener un esquema así en el mediano plazo, va a generar profundas distorsiones y graves casos de corrupción”. • “Se modificará el esquema de tasas de interés y no sólo los niveles de las tasas, porque, si se hace algún ajuste del tipo de cambio, en el fondo lo que eso significa es una devaluación. Y una devaluación sobre una inflación de 30% acelera las presiones sobre los precios y eso, en una economía que no está creciendo, implica una dramática caída del ingreso real. Estas tasas de interés no pueden mantenerse con una inflación más aguda, porque se harían todavía más reales negativas”.• “El Gobierno tendrá que ajustar los precios de la gasolina y subir impuestos, lo cual pudiera significar el regreso del Impuesto a los Activos Empresariales, un Impuesto al Débito Bancario con una alícuota más baja y revertir las reducciones del Impuesto al Valor Agregado, porque parte de este problema económico es que el sector público, desde el punto de vista financiero, no da más”.En opinión de García, quien se desempeñó como Jefe de la Oficina de Asesoría Económica del Parlamento, los desajustes acumulados en la economía tendrán altos precios para toda la sociedad.
La Vaca FlacaPara un Gobierno cuya gestión fiscal depende, en muy alto grado (90% de las exportaciones y 95% de las divisas recibidas) de la gestión de una sola empresa, este activo no puede resultar más estratégico. Si bien Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha sido vital para sostener la volátil fiscalidad venezolana, ahora parece que lo es mucho más, por ello su situación interna reviste un interés fundamental.De acuerdo con la opinión del economista Gustavo García, la industria atraviesa una severa crisis; en principio, porque no tiene la capacidad financiera para realizar las inversiones necesarias para mantener la producción petrolera en niveles adecuados. “Pdvsa ha aumentado sustancialmente sus costos operativos, y eso no ocurre sólo porque existe un proceso de aumento general de los costos de operación de la industria petrolera a escala internacional, sino porque Pdvsa, además, ha incrementado tan fuertemente su nómina que su número de empleados ya supera claramente la nómina que había antes del paro petrolero de 2002. Antes del paro, tenía 40.000 personas y fue reducida, en esa coyuntura, a 20.000. Hoy tiene 53.000 empleados, todos con un contrato colectivo mucho más oneroso”.
A Viva VozGerente. El Gobierno podría decir que tiene suficientes dólares como para no preocuparse por el destino del aparato productivo privado. Está comprando empresas e importando casi 50.000 millones de dólares al año…Gustavo García. La primera cosa que se debe puntualizar es que, a pesar de todas las estatizaciones, la actividad privada sigue generando 60% del PIB total. La riqueza que se genera cada año, en términos de valor económico agregado, sigue siendo producida, en cerca de dos tercios, por la actividad privada, grande y pequeña. Además, el Gobierno no tiene la capacidad gerencial, operativa ni financiera para manejar toda la economía por sí solo. Esa idea que tú señalas no es más que una quimera, con la que, algunos en el Gobierno, estarán soñando.G. ¿Qué opina de controlar la inflación, a través de regular el consumo, imponiendo la tesis del “consumo socialmente necesario”?GG. Eso sería un gran fracaso, porque, primero, se van a generar mercados negros de la mayoría de los productos. Es ya lo estábamos viendo con los controles de precios, cuando muchos productos no se conseguían en los mercados formales, pero sí con los buhoneros; de paso, mucho más caros. Eso agravaría más el problema inflacionario, y lo que va a producir es una agudización de los problemas de oferta interna.G. ¿Y el Socialismo del Siglo XXI?GG. Está siendo un gran fracaso. Un claro ejemplo es que la tasa de inflación es la más elevada de América Latina y una de las mayores del mundo. Persistir por ese camino va a terminar en un gran desastre económico y la gasolina del precio petrolero ahora rinde mucho menos. El estancamiento del esquema económico, que todos observamos, es un síntoma del estancamiento en el esquema político-ideológico del Gobierno.
Por otra parte, las cifras de exportación de crudos y sus derivados parecen abultadas en los informes oficiales, porque los ingresos reportados no se corresponden con un nivel de ventas externas de crudo como el que Pdvsa reivindica. El juicio de García es que la corporación petrolera estatal, en el mejor escenario posible, no puede producir más de 2.7 millones de barriles diarios, dejando 2.1 millones para la exportación, incluyendo condensados y otros derivados. En este escenario, la presión tributaria que se ejerce sobre la empresa es demasiado elevada y terminará conspirando contra la propia estabilidad de la petrolera estatal.“Si es verdad que Pdvsa produce lo que dice, en el primer semestre debieron ingresar 50.000 millones de dólares por factura petrolera, que equivalen a los ingresos totales de 2006. ¿Cómo es que no se acumulan reservas internacionales, entonces?”, pregunta el economista.Para García, la administración que se está haciendo de Pdvsa raya en la punible, debido a que “la están convirtiendo en una productora de fondos inexistentes, porque tiene que endeudarse para sostener ese ritmo de gastos, más sus costos directos, aún comprometiendo producción futura, lo cual es un hecho gravísimo, porque contraer pasivos contra la factura petrolera es hipotecar la capacidad de la empresa para crecer”.
¿Sin Capital?En opinión del economista Gustavo García, la inflación elevada que registra el país tiene, además de los típicos problemas de presión de demanda y liquidez excesiva, dos componentes adicionales que inviabilizan, todavía más, cualquier solución. Esos elementos son: el agotamiento de la capacidad instalada del sector privado, sobre todo en la producción de bienes transables, sin que exista la perspectiva de conseguir los capitales necesarias para reactivar al aparato productivo en el corto plazo, pues la inversión, nacional y extranjera, ha caído de manera dramática en contraste con la expansión de la demanda interna. En este sentido, se están produciendo “cuellos de botella” que generan, por un lado, escasez de bienes y, por el otro, un incremento muy fuerte de los precios finales.El otro componente de la inflación que no existía, al menos, hasta mediados de 2007, es que se han desatado las expectativas de un crecimiento muy alto de los precios. “La gente se ajusta en función de las expectativas. Ante tasas reales negativas, aumenta la velocidad de la circulación del dinero por una razón muy simple: como las tasas pasivas están muy por debajo de la inflación, el dinero se convierte en una papa caliente; de allí que la gente está financiando mayores intercambios de bienes y servicios, y eso también acelera la inflación”.Pero, la crisis de expectativas que rodea, no sólo a la inflación, sino a la mayoría de las variables macroeconómicas, es generada por políticas económicas que están basadas en cálculos políticos, incluso de muy corto plazo, a lo que se debe añadir el clima de creciente inseguridad jurídica que se respira en el país, según García.Un ejemplo de políticas erradas es, para el experto, el modelo para administrar el tipo de cambio, pues se ha acumulado una apreciación innecesaria, que conspira abiertamente contra cualquier posibilidad de desarrollar una economía productiva interna eficiente. Para tener una idea del fenómeno, hay que decir que, desde marzo de 2005, Venezuela ha acumulado una inflación de 90%, mientras que sus principales socios comerciales registran una variación acumulada consolidada de 14% en el mismo período, lo que significa una grave pérdida de competitividad para el sector productivo local. “Eso deprime la inversión privada, porque no se puede competir con productos importados. El mejor negocio es comercializar bienes comprados en el exterior, porque, al final del día, resulta más fácil y seguro”, apunta García.Y puntualiza: “La economía se está haciendo más vulnerable en el mediano plazo, porque no se puede pensar que los petrodólares siempre van a rendir para seguir aumentando las exportaciones. El aparato productivo no crece y existe un mercado cambiario, donde la paridad de permuta tiene un diferencial de 50% con el mercado oficial, el cual se hace demasiado barato y se produce un exceso de demanda. La economía tiene dos tipos de cambio y queda claro cuál es la referencia para fijar los precios de los bienes finales”.
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